¡Son seres mitológicos que provocan fallas en módulos eléctricos!… ¡Hemos creído que en ocasiones somos víctimas de estas criaturas!… ¡Los bloqueos carreteros a veces tienen su origen en estas apariciones!
Dada la frecuencia con que se han producido infinidad de bloqueos carreteros en la entidad, ya sea por fallas eléctricas o quema de transformadores, algunos trabajadores de la CFE se resisten a creer que en ocasiones los desperfectos sean provocados por factores ajenos a la práctica común y técnica de los materiales.
Ante tal situación, nos llegó el comentario y, preocupados por algunos rumores entre los propios trabajadores de esta empresa mexicana, procedimos a charlar de manera espontánea con dos de ellos sobre este tenebroso tema que hoy ocupa la atención de propios y extraños por tantos bloqueos carreteros.
Ambos personajes coincidieron en omitir sus nombres por obvias razones laborales.
A uno le llamaremos Luis y al otro Juan. Coinciden estos trabajadores en que en ocasiones, especialmente cuando hay lluvias fuertes y frecuentes tormentas eléctricas, los reportes se multiplican y las cuadrillas de guardias en turno somos insuficientes para atender la creciente demanda de los usuarios.
Cabe destacar, comentan estos obreros, que una cosa son los fenómenos naturales de lluvia combinados con intensas tormentas eléctricas, y otro asunto son los fenómenos paranormales que hemos visto cuando estamos realizando las reparaciones.
No hace mucho tiempo estuvimos en una población de Centro, y precisamente cayeron más de siete árboles de ficus, pero dos especialmente fueron partidos por dos eventuales rayos que les cayeron y fueron partidos por la mitad cada uno.
Los árboles afectados eran los más grandes y al caer invadieron la carretera y, desde luego, como estaban junto a las líneas conductoras de la energía eléctrica, toda esa zona se quedó en penumbras y tuvimos que quitar enormes ramas que obstruían el paso.
En esas maniobras estábamos cuando desde una canasta mecánica logramos ver a un animal que se desplazaba entre los cables de alta tensión y los árboles caídos.
En lo personal (Luis), creí que se trataba de un mono, pero rápidamente pensé en ir a preguntar y comentarlo con otro compañero (Juan), quien también subió a la canasta y, en efecto, pudo ver esa criatura que yo alcancé a mirar en la oscuridad, a pesar de auxiliarnos con una lámpara de intensa iluminación.
Ya en tierra lo comentamos y, en efecto, en esa zona nunca han visto un mono. Yo subí de nuevo y lo busqué con la lámpara… pero fue infructuoso mi esfuerzo.
Lo que sí pude observar es que estos animales iban de un lado a otro, pero en diferentes tramos de los cables. Eran muy rápidos y se movían a distintos lugares.
En la oscuridad no se podían ver claramente; en ocasiones parecían monos, exageradamente gremlins, y otras veces pequeños duendes y/o combinadas las imágenes.
En ese sector duramos dos días en reparar la falla porque, pareciera increíble, nos costó mucho trabajo, aunque la reparación pareciera no tan difícil.
Ya en otra parte donde solicitaron una brigada, también por caída de rayos en árboles, casi se repitió la historia de unos días anteriores.
En esta segunda ocasión, la zona estaba tupida de árboles más grandes por donde atravesaban las líneas conductoras.
Fue también en la madrugada y volvimos a ver a estas pequeñas criaturas, como especie de gremlins o duendes… con ojos grandes que brillaban en la intensa oscuridad.
Tratamos de no distraernos mucho con la presencia de estos seres de la noche porque nuestro trabajo es sumamente delicado y, por un pequeño descuido, podríamos tener un mortal accidente.
La plática del avistamiento de esas criaturas raras y muy extrañas llama la atención, porque podríamos creer que, cuando no llueve o no hay tormenta eléctrica, se les atribuyen estos desperfectos a estas criaturas que rondan o permanecen en las líneas eléctricas cuando la zona está inmersa en una espesa vegetación… tal vez cometen esas travesuras provocando fallas en transformadores, sumadas a la poca capacidad de voltaje, interferencias con árboles o de plano con las tormentas eléctricas… ¡pero de que los hemos visto… es cierto!


