LA NOTICIA
Villahermosa dio una muestra de lo que sí debemos preservar. Como parte del festival «Celebrando la Eternidad», el Ayuntamiento de Centro develó la placa conmemorativa por el 210 aniversario del Panteón Central. Un acto que va más allá del protocolo.
Bien lo dijo la alcaldesa Yolanda Osuna Huerta, en ese camposanto descansa la historia viva de la capital. Cada lápida es un nombre, una familia, una obra, un recuerdo que construyó esta ciudad. Tiene razón la alcaldesa, pues una comunidad que no cuida a sus muertos, no sabe cuidar a sus vivos.
El Panteón Central no es solo piedra y cruces, es memoria, identidad y respeto. Ha acompañado a Villahermosa por más de dos siglos y reconocerlo es reconocer quiénes somos.
En tiempos donde todo se quiere olvidar rápido, que Centro apueste por preservar sus testimonios materiales y la dignidad de quienes ahí descansan, se aplaude. Y se destaca. ¡Que vivan nuestras tradiciones del Día de los Fieles Difuntos!
*PEMEX: EL MISMO CUENTO DEL OLOR Y EL MECHERO.-* Ahora resulta que para saber si contamina o no, hay que ir a oler. Autoridades estatales, PEMEX y la SEMADES hicieron un recorrido en la Batería Agave, en Teapa, por los reportes de fuertes olores. ¿El resultado? La vieja justificación: que es el viento, que es la hora del día, que ya están rehabilitando un puente. Y la promesa de siempre: que apagarán dos mecheros a finales de 2026 y dejarán uno en piloto en 2027. Es decir, que los ciudadanos de Teapa, de Parrilla, de Boquerón, se sigan aguantando un año más respirando lo que sea que sale de ahí.
Si todo estuviera bien, no habría quejas. Si no hubiera contaminación, no habría recorridos. Que no nos quieran ver la cara con que es «percepción». La gente no percibe, la gente padece, la huele.
*Y MIENTRAS LA GENTE PADECE, en el Congreso de Tabasco la bancada de Morena prepara… ¡una visita!* El coordinador Jorge Bracamonte anuncia que en los primeros 15 días de noviembre irán diputados de Morena y de oposición a Bakté y Agave a verificar si hay daño ambiental. Dice que les han contado que ahí hay árboles, que hay naturaleza, que no hay daño.
Para eso no necesita ir en noviembre. Basta con preguntarle a la gente que vive ahí y que lleva meses reportando dolores de cabeza, náuseas y olores insoportables. Visitas van y vienen, y los mecheros siguen prendidos. Lo que Tabasco necesita no son tours legislativos, son resultados, sanciones y que PEMEX deje de quemar gas como si estuviéramos en los años 70.
*LO QUE NADIE QUIERE DECIR, lo dijo el PRD.* La diputada Orquidea López Yzquierdo le puso nombre a lo que otros minimizan: ¿Qué están respirando los tabasqueños y qué consecuencias tendrá en su salud? Esa es la pregunta que exigen a la Secretaría de Salud responder. Hay reportes ciudadanos, hay videos, hay testimonios, hay muerte de aves en Paraíso y en Villahermosa, y la autoridad sigue dándole largas.
Duele decirlo, pero tiene razón la legisladora, cuando la oposición propone, se toma como ofensa. Pero aquí no es política, es salud pública. No es un olor raro, es gas. No es una molestia pasajera, son meses de exposición.
¿Qué esperan? ¿Que la gente termine en el hospital para que entonces sí intervenga Salud? Exigimos que se analice la composición de esos gases, que se publique, que se informe a la población y que se actúe. Porque mientras PEMEX justifica y los diputados planean visitas, las familias de Centro siguen encerradas en sus casas sin poder respirar. La contaminación no se tapa con un recorrido. Hasta la próxima Noticia.


