Tiempo de Política
Pasada la primera elección para integrar el Poder Judicial, quedan los resultados fríos y lo que sigue para limpiar al más podrido de los tres poderes que conforman nuestra República.
Había dos opciones sobre la mesa electoral:
-Que continuara un Poder Judicial que arroja más del 90 por ciento de impunidad, delitos que no se castigan y alimentan la corrupción, la violencia e inseguridad.
Paralelo a ello, continuar con privilegios a favor de grandes empresas que no pagan impuestos; funcionarios corruptos y delincuentes que compran amparos para evadir la justicia.
-Y 2, que se cumpla la expectativa que la justicia será para todos, no solo para quienes tienen dinero para comprar jueces, magistrados y ministros de la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Ya saldrán a la luz los expedientes que están archivados dolosamente por las personas juzgadores en juzgados locales, federales, tribunales y la SCJN .
Para quienes les interesaba descarrilar la elección, celebran que solo votaron 13 millones de mexicanos.
En cambio, esa cifra es valorada positivamente por el gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum, por ser el primer ejercicio democrático para que esos millones y no solo 128 senadores elijan a los 11 integrantes de la SCJN.
De paso lo presidenta les revira a quienes cuestionan la legitimidad de la elección judicial, al comparar que en los comicios presidenciales del 2024 el PAN obtuvo 9 millones de votos y el PRI solo 5.
Al PRD no lo tomó en cuenta, porque perdió el registro a nivel nacional.
Los retos del nuevo Poder Judicial que entrará en funciones el 1 de septiembre:
– Abatir la impunidad y no queden sin castigo más del 90 por ciento de los delitos cometidos en nuestro país.
– Evitar la evasión fiscal de las grandes empresas y de todo mundo que debe cumplir con el pago de los impuestos para poder exigir servicios públicos de calidad.
– Acabar con el nepotismo en el Poder Judicial donde familiares y amigos acaparan más del 50 por ciento de los cargos, desplazando.
TIEMPO FUERA .- Los integrantes en liquidación del Poder Judicial, quienes retiraron a sus candidatos porque sabían que serían rechazados, así como la oposición que llamó a no votar y buscar deslegitimar la elección; entregaron la plaza; se quedaron sin voz en la SCJN y pusieron en entredicho su capacidad de convocatoria. Injuriar en lugar de proponer, mal negocio.



