CARTA ABIERTA
La salida de Adán Augusto de la coordinación de Morena en el Senado es una maniobra para preservarlo como una de las piezas más fiables de la 4T.
No es un castigo. Este movimiento cuenta con el aval de la presidenta Claudia Sheinbaum y el respaldo de Andrés Manuel López Obrador, en un lugar donde será más letal para la oposición: el territorio.
Tras haber librado batallas legislativas de alto calibre y consolidar la mayoría calificada necesaria para el Plan C, la figura de coordinador acumulaba una fricción derivada de varios temas polémicos que le afectaron. Es decir, su salida de Jucopo es una movida para evitar su desgaste político prematuro.
El notario no deja su cargo de senador, lo que significa que mantiene su fuero constitucional e inmunidad. Además, al descartar una embajada, se aleja de lo que habría sido un «exilio dorado» o un destierro disfrazado. Morena no lo envía fuera del país; lo mantiene en el epicentro de la toma de decisiones.
La nueva encomienda es de una importancia operativa que pocos perfiles en el partido pueden reclamar. Se le ha designado como el gran articulador territorial con miras a las elecciones de 2027, con objetivos tres claros:
1. Mantener la Mayoría Calificada: operar en todo el país para asegurar que el movimiento retenga el control absoluto de la Cámara de Diputados.
2. Conquista de Gubernaturas: encabezar la estrategia para buscar la victoria en las 17 gubernaturas en disputa, consolidando el dominio estatal de Morena.
3. Manga ancha política: su labor le permitirá recorrer el país y estrechar vínculos con todos los niveles del partido y el gobierno, sin las ataduras de la agenda legislativa diaria.
Quienes ven en este relevo una derrota cometen un error de cálculo. Si la intención de Sheinbaum y López Obrador fuera deshacerse de él, le habrían otorgado un cargo simbólico o menor. Al situarlo como un poderoso operador electoral con presencia en las circunscripciones más pobladas —como la Ciudad de México y Puebla—, le están entregando las llaves del futuro del partido.
A veces hay que soltar el timón del barco para poder construir la flota entera. El tabasqueño no se va; lo despliegan al terreno que mejor conoce: la base y el territorio.
Si el exgobernador entrega buenas cuentas en 2027, su poder político quedará sin parangón hacia la sucesión de 2030.
:LA RÚBRICA
Donald Trump aseguró haber solicitado a Claudia Sheinbaum el cese de los envíos de crudo, celebrando que la mandataria accedió y afirmando que México no está enviando nada. No obstante, la presidenta desmintió el domingo que el tema se abordara en su llamada del 29 de enero, insistiendo en que nunca hablaron de la isla y que los ajustes en los cargamentos de Pemex son una decisión soberana. Esta contradicción ocurre en un momento crítico de reconfiguración regional. Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el suministro venezolano colapsó, convirtiendo a México en el soporte principal de la isla con envíos que promediaron 90 millones de dólares mensuales durante 2025. Para Washington, este flujo energético representa una traición que compromete el futuro del T-MEC. Trump busca consolidar su hegemonía regional forzando un cambio de régimen en Cuba a través de la asfixia energética. Ante la amenaza inminente de aranceles punitivos, el anuncio de Sheinbaum de enviar alimentos sugiere una recalibración pragmática: intentar mitigar la crisis humanitaria en la isla sin detonar las represalias económicas de un Washington decidido a eliminar los pilares de su oposición ideológica en el Caribe. La discrepancia narrativa entre el Palacio Nacional y la Casa Blanca revela una crisis diplomática de fondo sobre el papel de México en la supervivencia del régimen cubano. A ver cómo salimos de esta… Y mientras el Estado regala crudo a Cuba por sumas que alcanzan cientos de millones de dólares, Pemex asfixia a sus propios proveedores. ¿Cómo se explica tal generosidad exterior ante una quiebra local y nacional tan evidente? José María Bastar Camelo (presidente de Coparmex en Tabasco) alzó la voz una vez más: los anuncios de pagos quedan en promesas vacías. Apenas llega el diez por ciento de lo que se adeuda a las empresas. El rastro de esta gestión lleva un nombre propio: Octavio Romero Oropeza. El paso del tabasqueño por la petrolera dejó una herencia maldita que hoy arrastra al sector privado hacia la bancarrota. Ahora resulta que se prioriza el auxilio ideológico a una isla antes que saldar las cuentas con quienes sostienen el empleo en Tabasco y el país. Los empresarios aguantan (en un ejercicio de supervivencia casi heroico) para evitar despidos masivos, buscando proteger la plantilla laboral en medio de la falta de liquidez. Como que no se entiende a una administración presumiendo soberanía mientras destruye su propia cadena productiva, y con ello miles de empleos del que dependen familias enteras… El manejo de los fondos públicos estatales en Jalapa retrata una obra importante: 45 millones de pesos aplicados a veinticuatro kilómetros de asfalto. En una gira por ese municipio, el gobernador Javier May dijo que la inversión agilizará el tránsito hacia Tacotalpa y Teapa, zonas de flujo constante. Se destinan 34 millones al tramo desde Centro, mientras el resto cubre rutas locales (un esquema de ejecución conjunta entre órdenes de gobierno). La inversión se suma a los cien millones del ejercicio anterior, marcando una ruta de gasto ascendente. Es un despliegue técnico qué enlazará cabeceras municipales y comunidades rurales mediante la rehabilitación de vías.



