CARTA ABIERTA
Claudia Sheinbaum ha decidido tomar las riendas de su partido. El relevo de Luisa María Alcalde por Ariadna Montiel, hasta ahora secretaria de Bienestar, es el fin de una etapa de transición y el inicio de una estrecha cercanía con Palacio Nacional.
La salida de Alcalde se ha precipitado en medio de un clima de evidente desgaste. Aunque la propia presidenta y Alcalde habían calificado inicialmente las versiones de este cambio como rumores de la derecha, destinados a dividir al movimiento, la realidad terminó imponiéndose.
Los motivos de su salida son profundos: desde la preocupación por los resultados electorales en diversos estados y la necesidad de oxigenar la relación con los aliados del Partido Verde y el PT —dañada tras las negociaciones de la reforma electoral—, hasta el impulso de una política antinepotismo que cuestionaba la permanencia de la dirigencia.
Durante la mañanera, Sheinbaum hizo oficial lo que ya era un secreto a voces: la designación de Alcalde a la Consejería Jurídica de la Presidencia. Ella ocupará el lugar de Esthela Damián, quien deja el cargo con la mira puesta en buscar la candidatura al gobierno de Guerrero.
Por su parte, la llegada de Ariadna Montiel a la dirigencia vinotinto la coloca en total cercanía y confianza con la mandataria. Este cambio es lo esperado frente a las elecciones de 2027, garantizando que la presidenta tenga voz en la definición de los cuadros que competirán en las urnas
En este enroque, el futuro de Andy López Beltrán, actual secretario de Organización, también parece estar fuera de la estructura partidista, aunque no se hizo una mención oficial sobre su salida inmediata en el anuncio oficial. Sin embargo, se anticipa que, al igual que Alcalde, dé un paso al costado, cerrando el ciclo de la dirigencia que inició en 2024.
Sheinbaum ha sido enfática en rechazar cualquier sombra de injerencia del expresidente López Obrador. No hay un teléfono rojo de Palenque a Palacio Nacional… las decisiones del gobierno de México las toma la presidenta y su gabinete, afirmó, subrayando que el tabasqueño ha sido “extremadamente respetuoso” con su administración.
Sin embargo, más allá de la narrativa de independencia, lo cierto es que la presidenta ha comenzado a tomar sus propias decisiones sobre el partido y su gabinete. Al colocar a Montiel en Morena y a Lety Ramírez en Bienestar, Sheinbaum blinda su proyecto con leales que responden a su mando.



