Tiempo de Política
Cuenta la leyenda que en México pretendía seguir gobernando el señor de Palenque. Los argumentos sobran: el 80 por ciento del gabinete original era lopezobradorista; la Fiscalía de la federación, más los liderazgos en las cámaras de Senadores y Diputados, y en la dirección del partido en el poder, Morena.
En año y medio, la presidenta “nominal” Claudia Sheinbaum avanza para ocupar espacios ajenos a su equipo, que le han valido la descalificación por parte de sus detractores externos, los “comentócratas”, pero también al interior de la 4T y el propio partido morenista. Sin embargo, ya son varios manotazos sobre la mesa presidencial:
-Desplazar de la coordinación del Senado al “hermano” del señor de Pakal, Adán Augusto López Hernández, por el poblano Ignacio Mier.
-Ubicar a su gente en los principales puestos de la Fiscalía General de la Federación, encabezada por la claudista Ernestina Godoy Ramos, quien fue fiscal general de Justicia de la CDMX durante el gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo.
-Por razones de resultados, remover a Luisa María Alcalde de la presidencia de Morena y quitarle el control en los hechos al secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, quien permanecerá en el cargo hasta las elecciones en Junio en Coahuila en busca de una salida airosa, pero que bien puede ser su tamba política después de las derrotas en Veracruz, Durango y la poca convocatoria del 13 por ciento del padrón durante la elección judicial, que puso en entredicho su legitimidad.
Les quedó grande la yegua a estos novicios dirigentes partidistas y ya no serán ellos los responsables de la operación -que no elección- de las y los 17 candidatos a las gubernaturas y a los 300 distritos federales de la Cámara de Diputados, en los comicios intermedios del próximo año.
Paralelamente, beneficia al empoderamiento de la presidenta Sheinbaum, el control de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por parte de la 4T y del INE con la reciente elección de tres consejeros afines.
En cuanto a la seguridad, se tomó distancia de la política lopezobradorista de “abrazos y no balazos”, por una de mayor investigación con el resultado de captura de resonados capos, decomiso de cargamentos de drogas y el desmantelamiento de laboratorios productores de opioides.
En este rubro, se suma la reciente captura del contraalmirante Fernando Farias Laguna en argentina, señalado como el líder de una organización responsable del huachicol fiscal durante el sexenio lopezobradorista. El detenido es sobrino político del exsecretario de la Marina, Rafael Ojeda Durán.
Adicionalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum regresó fortalecida de la reunión de presidentes de gobiernos progresistas realizada en Barcelona. España, donde dialogó y avanzó en la normalización de las enrarecidas relaciones diplomáticas con el presidente ibérico Pedro Sánchez.
Y enmedio de este apuntalamiento claudista, se presenta el desaire de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien no contestó la llamada presidencial para informar de la presencia de dos agentes de la CIA de los EU, muertos en un accidente que operaban en ese estado fronterizo sin el conocimiento y permiso de las autoridades federales.
Tanto la gobernadora como su fiscal tienen un futuro de pronóstico reservado política y jurídicamente.
TIEMPO FUERA.- ¿Los cambios en la dirigencia nacional de Morena, tendrán repercusiones para los aspirantes a cargos de elección popular en Tabasco? Es pregunta



