CARTA ABIERTA
El apoyo de Adán Augusto a Andy López Beltrán, tras señalar que “ganará caminando la elección”, abre la puerta para el retorno del exsecretario de Gobernación al tablero político de Tabasco. Existe una densa red de intereses compartidos entre ambos, lo que explica la calidez del respaldo. A la par, el hijo del expresidente mantiene un vínculo cercano con el gobernador Javier May, un factor que coloca al aspirante en una posición para operar como el gran conciliador entre ambas corrientes locales.
Al concretarse su llegada, Andy asumiría de facto el papel de jefe político de Morena en la entidad. Desde esa posición se dirimirán las candidaturas para los comicios de 2027, convirtiéndose en el peso pesado del morenismo tabasqueño sin espacio para la discusión.
Por esta razón, las declaraciones del dirigente Jesús Selván, quien afirmó que el aspirante se someterá a las encuestas y recibirá el mismo trato que cualquier otro militante, resultan un desplante que ofende la inteligencia de los ciudadanos. La realidad es clara (y el propio dirigente parece actuar como un comediante involuntario): el control del partido pasará a manos del nuevo coordinador, y en el estado se sabe que su postulación por el sexto distrito federal es un hecho consumado.
Detrás de este movimiento queda la interrogante de si la salida de la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de Morena fue un acuerdo pactado con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, o si provino de una iniciativa unilateral de Claudia Sheinbaum. Esta última opción apuntaría a la consolidación de su propio grupo político, teniendo como punta de lanza a la dirigente nacional Ariadna Montiel. Las próximas semanas aportarán elementos para saber si desde la finca de Palenque se ve con agrado o con recelo este traslado de operaciones al territorio tabasqueño.
Existe, sin embargo, una variable de tiempo que introduce incertidumbre en el escenario (el factor Trump). Falta ver si el fuero constitucional asociado a la diputación federal llegará a tiempo en junio de 2027, o si el Gobierno de los Estados Unidos optará por abrir una indagatoria formal en su contra antes de que termine este año, según se ha publicado en varios medios nacionales. El avance del calendario dirá si la estrategia de Andy de llegar al exedén surte efecto frente a las presiones del norte.
Por lo pronto, el plan de AMLO va encaminado a llevar a su hijo a la gubernatura en 2030, lo que suena mucho más realista que hacerlo jefe de Gobierno de la Ciudad de México o presidente del país.
Está a la vista: el ‘jefe’ Andy, como algunos morenistas locales lo llaman desde hace tiempo, será un factor que cambiará la correlación de fuerzas en el oficialismo de Tabasco.
: LA RÚBRICA
Javier May anunció el relevo en la cúpula de la seguridad. Alejandro Leal López, antiguo oficial de la Policía Federal y exdirector en la policía de la Ciudad de México, asume la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en lugar de Serafín Tadeo Lazcano. El cambio incluye a Omar Castañeda Ríos como nuevo comisionado de la Policía Estatal, quien reemplaza a Jesús Amaya Guerrero. El mandatario difundió los nombramientos mediante imágenes en internet, prometiendo la continuidad de las acciones. Sin embargo, las nuevas autoridades reciben una corporación sumida en la sospecha y con cuentas pendientes por parte de los dos funcionarios salientes ligados a Omar García Harfuch. El examen de los hechos muestra que la pasada gestión arrastra un lastre pesado. Lucio Isidro Álvarez, padre del universitario Rodrigo Isidro Ricárdez, inició una caminata de protesta hacia la capital del país. Su hijo, de veinte años, murió por disparos de policías estatales en Villahermosa. Cuatro agentes enfrentan un proceso judicial, pero las víctimas señalan complicidad institucional. El anterior secretario funcionó como un escudo para los implicados, entorpeciendo el acceso a la verdad. El nuevo titular debe resolver este caso como parte de su agenda de prioridades.



