CARTA ABIERTA
Hay un escenario de tensión política que muestra que la polarización interna y la relación con Estados Unidos están en un punto crítico. Dos hechos lo reflejan: el choque discursivo entre el partido oficial y la oposición, y el debate sobre la seguridad y la soberanía frente a las acciones de Washington.
El sábado 30 de mayo, Acción Nacional realizó un mitin en Chihuahua para respaldar a la gobernadora Maru Campos. En este acto, el expresidente Vicente Fox centró su mensaje en la necesidad de cambiar el rumbo del país y detener el avance del proyecto actual.
Por su parte, Felipe Calderón enfocó su discurso en la seguridad, al señalar fallas en la estrategia oficial y pedir una defensa del Estado de derecho. Maru Campos cerró el evento con un llamado a la unidad de la oposición frente a las presiones del gobierno federal.
El domingo 31 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum dio el discurso más duro de su gestión, donde fijó su postura frente a la oposición y la relación con el Gobierno de Donald Trump. En su mensaje, rechazó de forma clara la intervención en las decisiones de México y señaló que el país no aceptará presiones de grupos ajenos a la nación.
Asimismo, defendió de forma indirecta al gobernador Rubén Rocha Moya, al señalar que los ataques en su contra forman parte de una estrategia política. Dirigió sus críticas hacia sectores de la ultraderecha, a los que acusó de promover una agenda de división y de intentar desestabilizar su Gobierno.
Aunque en la mañanera trató de matizar sus palabras al señalar que estos ataques no provienen del presidente Donald Trump, sino de sectores de la ultraderecha estadounidense que buscan afectar la relación bilateral por motivos ideológicos, el golpe político ya había sido dado en el Monumento a la Revolución.
Y siguiendo con la línea discursiva del domingo, ayer lunes, durante la conmemoración del Día de la Marina Nacional, Sheinbaum encabezó el acto bajo la consigna «Que viva nuestra soberanía marítima». Llamó a los integrantes de la Marina y de la Defensa Nacional a proteger al país frente a campañas de odio impulsadas desde el exterior.
Como respuesta, el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, publicó un mensaje en redes sociales. El diplomático afirmó que el combate a los cárteles del narcotráfico requiere la cooperación de ambos países y advirtió que usar la seguridad como debate político desvía la atención del problema. Johnson concluyó que la lucha contra el crimen organizado debe unir a las dos naciones para garantizar la paz de los ciudadanos en ambos lados de la frontera.
Todos estos eventos reflejan la guerra interna entre la autollamada Cuarta Transformación y la oposición, coincidiendo con un momento de definiciones en la relación con Estados Unidos. La liga se sigue estirando. Hay que ver hasta dónde aguanta.



