EL ANTÍDOTO
Como si fuera una empresa privada, la Federación Internacional de Fútbol Asociación ha tomado varios estados de nuestro país como propios. Es una vergüenza que vengan extranjeros a imponer sus reglas, ignorando todas las leyes que nos rigen, entre ellas las de nuestra Carta Magna.
COMO EN UN PAÍS CONQUISTADO
Con la novedad de que la mencionada FIFA, como vulgar conquistadora en pleno siglo XXI, ha venido a imponer sus leyes ante la pasividad de los gobernantes en turno, quienes se han dejado mangonear y se han puesto de tapete para hacer cumplir cabalmente sus órdenes.
MIENTRAS NO PAGUEN TRIBUTO, TODO PROHIBIDO
Nada que ver con los mundiales de 1970 y 1986, donde no había restricciones para el pueblo. Pero en este 2026, todos los habitantes de los estados sede tienen prohibido exhibir el mundial por vía televisiva en bares y restaurantes, incluyendo taquerías, fondas y otros negocios, sin el pago de varios miles de pesos y una autorización por escrito de la FIFA, aparte del pago por evento de las compañías televisoras.
IR A LOS ESTADIOS, IMPOSIBLE PARA LA GENTE DE ESCASOS RECURSOS
Debido a los altos costos de los boletos, donde el más barato se cotiza entre 25 y 30 mil pesos, la gente del pueblo se quedará con las ganas de ver los partidos en los estadios y solo podrá hacerlo por medios electrónicos, por supuesto, con su respectivo pago; este será el mundial de los pudientes.
HABRÁ SANCIONES DE MILES DE PESOS PARA LOS «INFRACTORES»
Las autoridades de nuestro sometido país se han dado a la tarea de supervisar hasta los tianguis y negocios más humildes para hacer cumplir el mandato de la multicitada FIFA, donde tienen prohibido exhibir de manera pública los juegos en la televisión, así como todo tipo de nombres y publicidad relacionada con ellos. El pueblo se siente sometido como en la época de la conquista.
EL PESO MEXICANO PASA A SEGUNDO TÉRMINO
Todos los boletos para los estadios, botanas, bebidas y otros objetos se cotizan en dólares; el peso mexicano es como papel reciclado para ellos. Nunca en la historia de nuestro querido México, después de la Revolución, se había vivido tal sometimiento, incluso en la libre circulación en sitios públicos, como lo manda nuestra Constitución. Así que… Usted dirá.



