EL ANTÍDOTO
Un grupo de padres de alumnos que cursan el cuarto semestre de la Licenciatura en Fisioterapia denuncia que en la «prestigiada» Universidad del Valle de México Campus Villahermosa sus hijos han sido víctimas de discriminación, malos tratos, amenazas y de unas instalaciones dignas de una escuela rural de educación pública.
LA UVM TIENE SU SANTA INQUISICIÓN PRIVADA
Según señalamientos de los afectados, la UVM tiene su Santa Inquisición privada, donde los principales inquisidores son la rectora del Campus Villahermosa, Eva Rocío Rodríguez, y el verdugo es el director de Ciencias de la Salud, Julio César Ovando Torres, quien ejerce violencia y amenazas en contra de los educandos. Dentro de este ramillete de finísimas personas se encuentra la «maestra» Beatriz Luna Martínez, de quien aseguran que trata a los estudiantes con palabras altisonantes, amén de humillarlos.
POR ERROR HUMANO REPROBARON SEIS ALUMNOS
Otra cuenta más en este rosario de anomalías de la UVM es la reprobación de seis alumnos de la mencionada carrera, a quienes la maestra Julieta Iraís Toyota Méndez había aprobado y después se retractó. La universidad dice que fue un error humano de la profesora; a pesar de que firmaron la aceptación de calificaciones aprobadas, el sistema los reprobó aduciendo que no es culpa de ellos. ¿Entonces de quién?
YA ENVIARON ESCRITOS Y HASTA EL MOMENTO NO TIENEN RESPUESTA
Los angustiados tutores ya enviaron dos escritos y les hacen saber que ya tomaron las acciones pertinentes, pero hasta el momento todo sigue igual. Dicen que pronto acudirán a la ODECO para hacer los trámites respectivos, a ver si les hacen caso. Así que… usted dirá si con estas advertencias se atreve a inscribir a sus hijos en la UVM, que cobra como si los padres fueran millonarios, con un servicio deficiente y un personal docente nefasto.

