CARTA ABIERTA
Más allá de los recovecos legaloides y los laberintos técnicos, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco se encamina a una conclusión: la próxima semana ratifica la negativa de registro como partido político a la agrupación de Humberto de los Santos Bertruy, Unión Democrática por Tabasco.
Este acto administrativo confirma el fallo inicial que, tras ser impugnado por el propio De los Santos ante la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, regresa al origen con una carga probatoria mucho más pesada y contundente.
Lo que dota de peso definitivo a esta ratificación es el hecho de que el IEPCT ha integrado las pruebas adicionales aportadas por el representante de Morena ante el Consejo Electoral, Roberto Romero del Valle. Durante el proceso de querella, el morenista denunció una serie de irregularidades que van desde la intervención indebida de sindicatos y asociaciones religiosas hasta la opacidad en la difusión de los estatutos hacia la base militante.
Estas conductas han dejado a la agrupación de De los Santos en una posición insostenible. El hecho llano es que, tras la revisión exhaustiva —solicitada originalmente por el Tribunal Electoral de Tabasco (TET) y explicada por el secretario ejecutivo Alberto Zavala—, el proyecto de dictamen será negativo.
El fracaso de la agrupación se convierte también en un golpe directo a las aspiraciones de Evaristo Hernández Cruz. El secretario de Acción Electoral del Partido Verde, quien veía en la Unión Democrática por Tabasco su salvavidas político, se queda sin su «plan B».
Evaristo había calculado que, ante una probable alianza total entre Morena, el Verde y el PT para 2027 —escenario que le cerraría las puertas a una candidatura personal por los conductos tradicionales—, el nuevo partido de su compadre se erigiría como el vehículo para aparecer en las boletas.
Por ello, la ratificación del fallo del IEPCT no solo entierra un proyecto partidista, sino que desbarata una estrategia de supervivencia electoral del exdirector del Colegio de Bachilleres.
Por otro lado, es preciso notar un detalle que se comenta en voz baja en ‘radio pasillo’ del Consejo Electoral: con la entrada de organizaciones como PAZ y Somos México, las prerrogativas destinadas a los institutos políticos ya registrados deberán repartirse entre más manos, lo que implica una disminución en los recursos para los actores actuales.
Como dirían en el pueblo: mientras más burros menos ‘olotes’.
: LA RÚBRICA
Pablo Emmanuel Caso Torres, encargado de despacho del IMSS Bienestar en Tabasco, enfrenta una situación que desafía la lógica más elemental. Tras asumir sus funciones ante la salida de Farid Adán Pacheco y Orozco, recae sobre su gestión el resolver un caso estancado durante una década en la comunidad de San Francisco, en la ranchería Coronel Traconis del municipio de Centro. Una persona de la sociedad civil donó un amplio terreno desde hace diez años para edificar una casa de salud, en respuesta directa a una añeja carencia de servicios médicos en la zona. La larga inacción de las autoridades sanitarias estatales resulta inexplicable. El predio permanece disponible mientras los pobladores continúan en espera de la infraestructura sanitaria. A pesar de tanto tiempo, la escritura oficial del terreno sigue pendiente, bloqueando cualquier avance en la construcción del inmueble. Esta negligencia burocrática entorpece el acceso a la salud pública en una localidad que clama por atención básica. El caso exige una resolución inmediata, alejada de trámites interminables o desinterés institucional. Caso Torres debe destrabar este expediente que es parte de ese México surrealista que aún existe, donde el Estado se niega a recibir ¡una donación! Coronel Traconis es una zona rural de cerca de dos mil habitantes de clase trabajadora, dedicada a agricultura de subsistencia, cultivos tropicales, ganadería a baja escala y oficios locales como la pesca artesanal y el pequeño comercio, con un nivel socioeconómico y un rezago social muy bajos.

