CARTA ABIERTA
Las campañas no siempre las gana quien arranca adelante. Muchas veces las define quien llega con el impulso suficiente al tramo decisivo. Y eso es precisamente lo que reflejan los datos más recientes de Massive Caller sobre la contienda interna de Morena por la alcaldía de Centro.
La encuesta de fines de junio coloca a Jorge Bracamonte con 24.8% de las preferencias y a Daniel Casasús con 22.2%. La diferencia es de apenas 2.6 puntos, menor al margen de error del estudio. En otras palabras: hoy hay un empate técnico.
Pero el dato más importante no es la fotografía del momento, sino la película completa.
Al revisar la evolución de las mediciones desde octubre de 2025, el comportamiento de ambos aspirantes es evidente. Bracamonte pasó varios meses encabezando las preferencias, pero sin lograr ampliar su ventaja. Alcanzó un techo y, desde abril, comenzó un descenso gradual. Casasús, por el contrario, ha mantenido una ruta ascendente prácticamente sin interrupciones.
Ese crecimiento no parece casual. Su salida de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas para dedicarse de lleno a construir su proyecto político envió un mensaje de compromiso que encontró eco entre los simpatizantes de Morena. Desde entonces, su avance en las encuestas ha sido constante.
En política, como en las carreras de caballos, existe un viejo dicho que suele cumplirse más veces de las que algunos quisieran admitir: caballo que alcanza, gana. Y hoy todas las señales apuntan a que Casasús está precisamente en esa fase. No solo acortó una distancia que hace unos meses parecía amplia; lo hizo con una tendencia que sigue jugando a su favor.
Hay otro elemento que fortalece esta lectura. La encuesta es de Massive Caller, la misma empresa que durante meses mostró a Bracamonte con una ventaja cómoda. Si esos resultados fueron válidos cuando beneficiaban al diputado, también deben serlo ahora que muestran un escenario distinto.
Aún queda un amplio espacio por disputar. El estudio señala que el 24.2% de los entrevistados menciona a «otro» aspirante y el 20.2% asegura que todavía no decide. Ese universo será determinante, pero la experiencia electoral muestra que los indecisos suelen inclinarse hacia quien transmite mayor crecimiento y mejores expectativas.
La batalla sigue abierta. Pero si algo muestran los números es que el impulso cambió de manos. Y cuando una candidatura entra al cierre con esa inercia, normalmente no sólo alcanza al puntero: termina rebasándolo.
: LA RÚBRICA
Las declaraciones del dirigente morenista Jesús Selván ponen sobre la mesa una realidad que todos conocen desde siempre: hay políticos que convierten cualquier conflicto social en una plataforma para su promoción personal. Por eso resulta difícil no coincidir con su señalamiento sobre Erubiel Alonso, cuya trayectoria ha estado marcada por acusaciones de corrupción y por aparecer únicamente cuando una polémica da reflectores. El ahora miembro de Movimiento Ciudadano usó el caso de «La Antojería» para lucrar con la incertidumbre de las familias afectadas. Si, como sostiene Selván, los ocupantes conocían la situación jurídica del predio, el debate debe centrarse en encontrar soluciones, no en fabricar protagonismos. El exdirigente del PRI, acusado por sus nuevos compañeros en MC de “vende candidaturas” y “bandidazo” lo que menos tiene es congruencia y trabajo permanente en territorio, ya que prefiere los discursos oportunistas frente a las cámaras. Quienes hacen de la desgracia ajena un trampolín mediático terminan exhibiendo su mezquindad, y el amigo de ‘Alito’ es uno de ellos… Aunque las dijo desde el 26 de junio, las palabras de Cosme Zurita merecen atención porque vienen de alguien que apostó por Movimiento Ciudadano cuando todavía representaba una opción distinta. Su renuncia a este partido refleja un malestar que exhibe unas siglas atrapadas por intereses ajenos. Su repudio a Erubiel Alonso es una tendencia que sigue creciendo y que no han podido parar quienes lo invitaron a MC: Dante Delgado, Jorge Alvarez Maynez y Pedro Jiménez. Su controvertida historia explica por qué su llegada ha provocado tantas críticas desde el primer día. Cuando Cosme lo llama «filibustero», pone nombre a una percepción general entre los ciudadanos. Si además, como afirma, existen manos externas que deciden candidaturas, Movimiento Ciudadano corre el riesgo de perder su identidad y convertirse en una franquicia disponible para quienes buscan refugio político, lejos de representar una auténtica alternativa frente a Morena.

