Tiempo de Política
¿Por qué responder a una absurda propuesta de legislar el “voto por familia”, más el inviable requisito de conceder el voto a quienes solo están capacitados político-electoralmete?
La respuesta es simple: Porque quienes lo proponen, panistas, aplicarían esas reformas constitucionales si llegaran eventualmente a tener la mayoría calificada en el Congreso de la Unión.
De esa suerte, es sano democráticamente, que los potenciales votantes en los próximos comicios intermedios del 2027 estén “capacitados” para sufragar a favor o en contra del partido afin de quienes se han pronunciado porque estas ocurrencias se legislen electoralmente.
La propuesta del “voto por familia” de los panistas Javier Albarrán y Natalia Torres, plantea que una persona vote en nombre de todo un hogar.
En términos actuales, el planteamiento es contrario a la Constitución que establece el derecho de ejercer el voto de manera libre e individual.
Albarrán, de profesión abogado, politólogo de la Ibero y coordinador en el Estado de México de Actívate, una plataforma ciudadana conservadora, argumenta que la propuesta busca dar mayor importancia a la familia como núcleo de la sociedad:
“Y yo lo pienso así: si votaramos por casa, por familia, y hubiera un responsable de emitir ese voto -alguien que no piense solo en él, sino en todos- pensando en su esposa y en quien podría dar un mejor sistema de salud, pensando en sus hijos, en su educación y en su futuro, y también pensando en sí mismo, buscando donde haya mejores oportunidades de trabajo para llevar el pan a la casa…las cosas serían distintas”.
Reconoce que “muchos no van a estar de acuerdo, pero hoy el voto es tan individual, que no piensa en lo más importante -el núcleo familiar- que pareciera que no le damos tanta importancia. Y lo cambiamos por una despensa o por 500 pesos. Esa es la realidad de México”.
Contraviniendo lo estipulado en el artículo 34 de la Constitución, Natalia Torres plantea la creación en el INE de un “órgano de información electoral que hiciera varias jornadas o sesiones, que tú debes tener para hacer ciertos exámenes y que con esos exámenes te den la credencial de votar”.
En ambos casos las propuestas son antidemocráticas porque restringe el derecho de participación:
En el hogar si el voto lo emitirá el padre, se margina a la esposa y a los hijos mayores de 18 años que ahora ya votan; con el requisito de la capacitación política, estaría sujeta a aprobar los exámenes de conocimientos.
En Estados Unidos el “voto por familia”, se conoce como el ‘household voting’ o ‘voto por hogar’, que ha sido criticado por promover la erradicación del voto de la mujer,
Es también una política elitista porque para acudir a sesiones de capacitación, implica disponer de tiempo, recursos para traslado que sectores vulnerables económica y regionalmente estarían en desventaja.
Por ello, el voto perdería su actual carácter de universal.
TIEMPO FUERA.- ¿Estas descabelladas propuestas son aisladas o se difunden para conocer la reacción de la ciudadanía, ante una futura iniciativa de ley por parte del Partido de Acción Nacional?

