BENDECIDO DÍA. SI USTED NO DENUNCIA, SEGUIRÁN EN AUGE LOS ABUSOS
NO ESPERE PROGRAMAS DE GOBIERNO PARA SEMBRAR UN ÁRBOL, TOME LA INICIATIVA
EL ANTÍDOTO
Como nunca en su historia, los consumidores están a la buena de Dios debido a la falta de supervisión y de sanciones de las autoridades correspondientes a empresas y comercios que expenden productos de mala calidad, peso inexacto y, lo más grave, comestibles en mal estado.
PROFECO Y COFEPRIS DE ADORNO
De nada sirve la presencia de estas dos instituciones de gobierno si la mayoría de las denuncias se quedan en el olvido debido a la exageración de trámites y requisitos exigidos a los afectados, los cuales deben mandar a la CDMX para su análisis y veredicto, el cual requiere de aproximadamente diez días para su resolución.
LA PROFECO
La Procuraduría Federal del Consumidor, se supone, es la institución de gobierno encargada de promover y proteger los derechos de los consumidores; su obligación es equilibrar la relación entre proveedores y clientes «garantizando» un consumo justo y seguro, previniendo los abusos. Bueno, eso dicen, pero del dicho al hecho hay mucho trecho.
LA COFEPRIS
Para conocimiento ciudadano, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) regula medicamentos, alimentos y servicios médicos para «proteger» la salud de las personas. Esta dependencia vigila que no existan daños a la salud por el uso de productos y servicios, entre los que se encuentran medicamentos, vacunas, equipos médicos, remedios y suplementos, alimentos procesados, bebidas y tabaco…
OTROS PRODUCTOS
La COFEPRIS también regula productos de belleza como cosméticos y artículos de limpieza personal; plaguicidas, sustancias tóxicas y fertilizantes; servicios en clínicas, hospitales, consultorios médicos y farmacias; agua para uso humano, manejo de basura peligrosa y control de plagas; condiciones de seguridad e higiene en fábricas y oficinas, así como anuncios de productos de salud y alimentos para que no engañen a la gente.
DEMAGOGIA PURA EN AMBAS INSTITUCIONES
Todo lo que manifiestan no es verdad; esto se puede comprobar en los centros comerciales, abarroteras y demás establecimientos, donde la mayoría de los productos carecen de sellos de garantía, como el champú y los productos en forma líquida, así como en la venta a granel de embutidos como el jamón, la salchicha y la longaniza, por mencionar algunos.
SE REQUIEREN REFORMAS
No se requiere ser un experto para darse cuenta de que la Profeco y la Cofepris requieren reformas a fondo para darles más facultades y que puedan supervisar y actuar de forma más expedita en favor de los consumidores. La Profeco fue fundada en 1976 y la Cofepris en 2001. Así que… usted dirá.

