CÁBALA
El “affaire partidista” del Secretario Ejecutivo del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPCT) Jorge Alberto Zavala Frías, generó un auténtico tsunami político tropical a partir del Debilitamiento Institucional que como daño colateral, causó la difusión desde sus redes sociales, de un video del aspirante declarado a la alcaldía de Centro por Morena, Daniel Casasús Ruz.
La integridad electoral pues del IEPCT encargada de la conducción de las elecciones constitucionales locales, ha colocado en tela de duda la igualdad en la participación democrática, a partir de sesgos institucionales que violentan con su actuar, la claridad y seguridad en las reglas a cuidar para conducir el proceso intermedio del 2027.
Una rueda de prensa para dar respuesta mediática a este “inusual affaire”, en lugar de responder al principio de Certeza para dotar de piso parejo con todas las garantías necesarias a partidos y candidatos, debilita la confianza ciudadana en los responsables de brindar legalidad electoral.
Las “dudas” sobre la imparcialidad electoral no es nueva, en semanas anteriores la Comisión de Quejas y Denuncias del organismo, informó que las quejas presentadas contra Daniel Casasús, por presuntos actos anticipados de campaña, fueron rechazadas por el Consejo Local del IEPC a partir de los análisis realizados a la impugnación, por el mismo Secretario Ejecutivo.
Aristas a pulir surgen a partir de las circunstancias que rodean el “video” en cuestión.
El primero de ellos es un reconocimiento tácito a evidencias sobre actos anticipados de precampaña o campaña, denunciados en infinidad de ocasiones contra “aspirantes” de Morena.
Más delicado aun pese a calificarlo de “error involuntario”, lo es que sea difundido por un árbitro electoral que ha promovido y conducido infinidad de capacitaciones y difusión de normas a cuidar para evitar este tipo de situaciones.
Con un ambiente de confianza ciudadana vulnerado, la reacción de directivos del órgano electoral -desde su presidencia hasta sus consejeros- a favor del funcionario, sin mediar investigación o seguimiento “institucional” a esta denuncia que fue pública, sugiere un blindaje interno “fuera de lo normal” en un organismo con el IEPCT.
Tabasco se coloca de nueva cuenta en la mirada de la opinión pública nacional , en medio de la descalificación y la incertidumbre ciudadana, sobre el actuar de los órganos electorales en el país.
Toca a IEPCT actuar en el mayor sentido del deber o en su caso, ser cómplice del deteriorado sistema electoral mexicano, para no variar, en tiempos de la 4T.
Kybalión.- La “coraza” que el órgano electoral ha burilado para no sancionar a Jorge Alberto Zavala Frías, raya más en una “fraternidad interna” que requiere de una investigación profunda y profesional.
No se asombre pues estimado lector, si en las próximas horas o días, surjan datos o información relacionada con la “nomenklatura” que en IEPCT campea como “leyenda urbana” desde los acomodos institucionales en cada cambio de sexenio.
Nadar en la información técnica y estructura interna del instituto, es un deporte extremo que pone a muchos, a transpirar.
Veremos.

