CARTA ABIERTA
Muy aparte de que el Tren Maya no sea terminado de acuerdo a los tiempos establecidos, hay varios factores determinantes en el sentido de que Javier May habría dado por perdida la candidatura al gobierno de Tabasco.
La forma en que se enfrentó al secretario de Gobernación y al gobernador Carlos Merino no cayeron nada bien en Palacio Nacional, donde el presidente ha mostrado su molestia por la ruta que ha seguido la sucesión en Tabasco.
Visto a la distancia, la embestida del director de Fonatur, apoyada por Pepín López Obrador, fue un error de cálculo, reflejo fiel de su forma de ser y operar asuntos tan delicados como este, donde las formas valen más que la fuerza bruta.
Todas las rabietas surgieron tras haber perdido la dirigencia estatal de Morena ante los alfiles de Adán Augusto. Si bien se quedó a sólo cuatro votos de dar la vuelta a los pronósticos, en el fondo fue una pulseada perdida que sigue sin digerir. Sin mediar el sentido común, ha regresado varias veces para insistir en que la Cuarta Transformación no ha llegado a Tabasco y que el actual huésped de Bucareli no fue un buen mandatario.
Por ello es que la figura del director de Pemex ha tomado un nuevo empuje al ser ubicado por el Grupo May como el ‘plan B’ para arrebatarle la sucesión a Adán y al gobernador Merino. Es decir, si May cayó de la gracia del presidente luego de sus despropósitos, ahí está Octavio Romero como una opción más moderada y que, extrañamente, no se ha metido en esas andanadas.
El plan ha tenido cierto resultado favorable para la causa del Grupo May, porque simpatizantes que estaban con Adán han empezado darle la espalda. Han dado vuelo a la idea de que Romero Oropeza estaría listo para renunciar a Pemex y venir por la gubernatura, lo que, de ser cierto, sería una piedra en el zapato para el Grupo Bucareli.
Estos sucesos han llevado a pensar que Javier May ha dado por perdida la candidatura, pero no su fin de vencer políticamente a Adán. Hoy por hoy, la principal carta del director de Fonatur es el director de la empresa pública, un amigo cercano con quien ha formado una corriente anti-adancista. Este es el motivo de fondo que mueve al exalcalde de Comalcalco: vencer al secretario de Gobernación, y de paso al gobernador, sabiendo que es la única forma de sobrevivir políticamente luego de que el sexenio de AMLO llegue a su fin.
: LA RÚBRICA
El gobernador Carlos Manuel Merino presentará este domingo el IV Informe de Labores ante los 35 legisladores del Congreso. Hasta ahora no se ha informado quién será el representante de López Obrador, y se da como un hecho que él no vendrá porque ese mismo día es su cumpleaños. Se especula que el secretario de Gobernación podría ser el mensajero del jefe del Ejecutivo, pero esto tampoco ha sido confirmado. Lo que sí se sabe es que el Capitán se ha dicho listo para presentar “un informe realista”. Algunos avances del informe revelan el cumplimiento de la mayoría de los compromisos asumidos por la 4T en Tabasco. Como se sabe, tras la lectura del documento los cinco coordinadores de las fracciones tendrán la oportunidad de una réplica y luego el gobernador hará una contrarréplica final. Se espera una ceremonia movidita, por los fuertes cuestionamientos que el mandatario ha recibido por parte de la oposición. Merino está preparado para responder como la ocasión amerita. Por lo pronto, el Capitán hizo el jueves algo inusual en sus predecesores: visitó el recinto de Plaza de Armas, donde fue recibido por el secretario de Gobierno, Guillermo del Rivero, el titular de Seguridad, Hernán Bermúdez Requena, y el presidente de la Jucopo, Jaime Lastra. Merino recibió un breve resumen de cómo se desarrollará la logística del acto. Fue, sin duda, una visita fuera de la agenda oficial que han seguido otros gobernadores. Esto genera una singular expectativa acerca de lo que se informará y el tono en que transcurrirá la ceremonia de este domingo.



