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Claudia Sheinbaum, ha sido una figura destacada en México y fue elegida como la primera mujer presidenta de nuestro país.
Se destaca su capacidad técnica, su trayectoria científica y su imagen de seriedad y competencia, lo que le ha permitido ganar la confianza de los votantes. Sheinbaum y se ha destacado en los campos de la Física y la Ingeniería Energética, con una licenciatura, maestría y doctorado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su estilo de gobierno y su perfil político se presentan como prometedores para el futuro de México.
Claudia Sheinbaum, descendiente de judíos que emigraron a México en el siglo XX, nació el 24 de junio de 1962 en la Ciudad de México. Proviene de una familia de izquierda involucrada en la comunidad científica, lo que posiblemente influyó en su afán por la ciencia. Destacó en los campos de la Física, obteniendo una licenciatura, y de la Ingeniería Energética, con una maestría y doctorado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su paso por la universidad la llevó a tener vínculos con movimientos estudiantiles, siendo considerada por algunos como una activista social.
En el ámbito político, Sheinbaum se desempeñó durante seis años como Secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México en los primeros años del nuevo milenio, bajo la administración del entonces Jefe de Gobierno, López Obrador. En 2006, fue la vocera de Andrés Manuel López Obrador, durante su campaña presidencial como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del Partido del Trabajo (PT).
Su imagen de seriedad, capacidad técnica y dedicación, respaldada por su trayectoria académica y profesional, han sido fundamentales para ganar la confianza de los votantes.
En el 2018, Claudia Sheinbaum asumió el gobierno de Ciudad de México con una agenda centrada en políticas de movilidad, sustentabilidad, seguridad.
Su formación científica influye en su enfoque político, ya que tiende a impulsar políticas públicas basadas en evidencia y suele contar con personal calificado en diversas áreas, lo que la distingue de la administración de López Obrador, donde la lealtad era considerada más importante que las capacidades técnicas.
En 2023, se enfocó en la Coordinación de Defensa de la Transformación de la alianza de los partidos Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM), de ahí parte la hoy coalición “Sigamos Haciendo Historia”, la cual ganó las elecciones.
Se comienza a comparar aspectos de su personalidad y agenda de gobierno con líderes internacionales como la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y la excanciller alemana Angela Merkel, destacando su enfoque pragmático, basado en la ciencia y su interés en políticas de energías renovables.
Claudia Sheinbaum es comparada con Dilma Rousseff por su origen de clase media y su vinculación con movimientos sociales, siendo ambas precursoras de líderes carismáticos.
Se espera que Sheinbaum capitalice el estilo de AMLO, como con las «mañaneras», pero también marque diferencias debido a ser una mujer ocupando el cargo de presidenta. Se generan expectativas en políticas de género y en otros ámbitos como salud, políticas sociales, derechos humanos y seguridad pública.
El discurso de Sheinbaum está dirigido en una corriente ideológica de centro-izquierda, estatista, con una agenda progresista que destaca en temas ambientales.
Los expertos consideran que el medio ambiente, las energías renovables, la migración y la violencia son temas clave en el perfil de la nueva presidenta electa. Sin embargo, se espera que su liderazgo tarde en tener efecto debido a la fuerte personalidad de López Obrador en el gobierno.
Los analistas señalan que, a pesar de representar en principio una continuidad con las políticas de la administración de López Obrador, como la Cuarta Transformación (4T) y las estrategias de seguridad para combatir la violencia y la corrupción, la experiencia académica de Sheinbaum, su personalidad y las altas expectativas generadas en torno a su figura, influirán en que su estilo difiera del de AMLO en este nuevo periodo.
Ella puede parecer poco carismática, de hecho lo es, dado que no se ha destacado por su labor territorial, sino más bien por su enfoque ejecutivo, lo cual marcará una distinción con el estilo de López Obrador. Ella seguramente tratará de dar una imagen más propia de jefa de Estado que de líder popular por su perfil.



