BENDECIDO DÍA. REZA UN REFRÁN QUE EL SILENCIO INCUBA LAS DESGRACIAS Y LOS ABUSOS.
ES UN ORGULLO SEMBRAR UN ÁRBOL Y VERLO CRECERE
EL ANTÍDOTO
Actualmente, exigir sus derechos se confunde con ser una mala persona, conflictiva, amargada, neurótica, revoltosa, metiche o prepotente; en fin, un sinnúmero de calificativos, incluyendo los improperios, que denostan a quienes piden justicia.
LA DIFERENCIA
La diferencia entre una mala persona y una «exigente» radica en que la primera busca el daño común para satisfacer su ego y sus necesidades, mientras que la segunda, la «exigente», busca que sus derechos sean respetados, siendo empática con los demás y procurando que lo que exige sea también en beneficio colectivo.
CONFORMISTAS Y DEJADOS
Es común observar que la mayoría de las personas, con tal de no entrar en conflicto, no reclaman ni exigen que se respeten sus derechos y, como resultado, son mal atendidas, despreciadas o humilladas. Esto se puede corroborar en los servicios que prestan las dependencias públicas y empresas privadas que utilizan el «me vale» o el «hágale como quiera». El no exigir es aceptar que las injusticias sigan creciendo.
IMPOTENCIA Y CORAJE
El grueso de la población se queda con la impotencia y el coraje, pero sin mover un solo dedo para denunciar y reclamar las arbitrariedades y abusos; buscan un mundo de pretextos para no meterse en «problemas» y no quedar mal ante la gente como «conflictivos». Pero hay quienes, mediante sus exigencias y denuncias, han mejorado muchas cosas a favor de la comunidad.
NO VAS A CAMBIAR AL MUNDO, DICEN
«No vas a cambiar al mundo» es la observación y respuesta de la gente apática, mediocre y cobarde que se conforma con todo lo que está viviendo. Y si bien esto no va a cambiar al mundo, cuando menos lo hará más justo; y si existe duda, abundan los ejemplos de algunos héroes nacionales que no cambiaron al mundo, pero sí lo hicieron más ecuánime. Aprenda a discernir y no catalogue a los exigentes como malas personas; si quiere un cambio, no se quede callado, alce la voz. Así que… Usted dirá.



