CARTA ABIERTA
Andy ha generado un terremoto político que ha puesto de cabeza al exedén. Al anunciar que competirá por la diputación federal del sexto distrito —que abarca Centro, Tacotalpa, Jalapa y Teapa—, el hijo del expresidente busca un escaño con fuero, pero también llega a hacer valer su fuerte influencia en el partido.
De facto, Andy se perfila como el nuevo jefe político del morenismo local; de la mano, claro, del gobernador Javier May, con quien guarda una estrecha cercanía. La estructura partidista, las candidaturas y los recursos comenzarán a orbitar también en torno a su figura, lo que beneficiará a sus aliados más cercanos, como el secretario de Obras Públicas, Daniel Casasús, y el presidente del Poder Judicial, Efraín Reséndez Bocanegra.
En este nuevo esquema, todos los caminos llevarán a Andy, y no sería descabellado suponer que tendrá un peso importante en la selección de los candidatos locales más importantes para las elecciones de 2027.
La jugada maestra radica en su decisión de «caminar a ras de tierra». Al buscar la diputación por mayoría relativa, López Beltrán acaparará los reflectores, construyendo una plataforma que bien podría impulsarlo hacia la gubernatura en 2030. Este giro parece dejar en segundo plano su propósito inicial de presidir el país, apostando ahora por consolidarse en su tierra.
Hay también otro factor que no puede ignorarse: el fuero constitucional. Varios analistas han señalado que la diputación federal le otorgará un blindaje ante la amenaza de que Estados Unidos pudiera abrir investigaciones. La inmunidad parlamentaria será un escudo muy útil en momentos en que Trump está embistiendo a la 4T desde diversos frentes.
El escenario electoral intermedio se antoja ‘caliente’. Será interesante observar a qué candidato presenta la oposición para hacerle frente. Si bien Andy cuenta con la maquinaria y los recursos de Morena, su capital político entre la ciudadanía de a pie está por ponerse a prueba.
Una buena pregunta es si el apellido López Obrador seguirá siendo un activo electoral o si comienza a generar fatiga y rechazo en sectores independientes.
Otro desafío es la reconciliación interna. ¿Podrá Andy lograr lo que hasta ahora parece imposible: armonizar los intereses del gobernador Javier May y del senador Adán Augusto? La unidad de la 4T en Tabasco dependerá mucho de su habilidad conciliadora.
La llegada de Andy a Tabasco cuenta con la anuencia expresa de Palenque. Esto implica que, a partir de agosto o septiembre de 2026, Andrés Manuel López Obrador tendrá una presencia reforzada en la entidad, operando desde su finca para impulsar las pretensiones políticas de su hijo.
Detrás de Andy seguirá estando la mano de AMLO, confirmando que Tabasco es, una vez más, el laboratorio del poder.



