CARTA ABIERTA
La posible postulación de Andrés Granier para la alcaldía de Centro por el PRI y la foto de Manuel Andrade con Evaristo Hernández, son temas que han sonado en las redes sociales.
En el primer caso, la oferta es más trampa que rescate. El dirigente Miguel Barrueta anunció que Granier está “en el radar” para la alcaldía de Centro; frase que debe leerse con los labios de Alejandro, Alito, Moreno.
El dirigente nacional juega a la confusión: aparenta interés por la supervivencia del PRI, cuando en los hechos ha actuado para que el partido se diluya en Tabasco y así blindar su propia impunidad en el Congreso federal.
La experiencia de 2021 aún quema: en su segunda vez como candidato en la capital, fue engañado al quedar sin apoyo financiero ni operativo del Comité Ejecutivo Nacional; Alito no acudió a la campaña y las promesas de respaldo jamás se cumplieron, según dio testimonio interno la entonces coordinadora de campaña, Gina Trujillo.
El Químico peleó solo y, pese a ello, el PRI mantuvo su registro y obtuvo cuatro diputaciones locales pluris, logro atribuible más al territorio que al CEN.
Apenas hace unos días, la designación a Viridiana Pardo como secretaria general, desplazando a personajes cercanos a Granier como María Teresa Cabrales, dirigente en Centro, confirma que el CEN fragmenta al priismo local.
Hace varias semanas, cuando Barrueta tenía cedido el poder a Erubiel Alonso, nadie —ni Pedro Gutiérrez ni Félix Sarracino— salió a dar la cara por Granier tras las acusaciones del gobernador Javier May sobre el ISSET; sólo su hijo Fabián habló en su defensa.
Para el colmo de la burla, los dichos del dirigente de la escuela nacional de cuadros del CEN, Martín Javier Vargas Flores, sobre “replicar Coahuila” en Tabasco choca con los actos diarios en la casona de 16 de Septiembre. Más que rescatar al PRI, se constata que Alito ha negociado el resultado a espalda de los jugadores, apostando en las quinielas a que el tricolor pierde su registro.
Por otro lado y en otras siglas, la foto donde aparecen el exgobernador priista Manuel Andrade Díaz y el exalcalde, también priista, Evaristo Hernández Cruz, ahora secretario de Acción Política del Partido Verde, también dio pie a los más diversos comentarios.
Andrade, que también militó en el PRD y fue candidato a la alcaldía por esta franquicia, ha sido un crítico acérrimo de la 4T y de Andrés Manuel López Obrador —incluso con ataques personales—, lo que complica la narrativa de un fichaje al Verde.
El convivio que organizó Evaristo durante el partido México-Corea del Sur provocó sorpresa: el exmorenista busca incorporar a un político con historial de críticas a la alianza oficialista.
En el Verde hay asombro: ¿cómo justificar el ingreso de quien ha hecho de la confrontación con el oficialismo su marca? Evaristo ya provocó antes otro revuelo al invitar a Luis Felipe Graham, otro “cartucho quemado” que más tardó en ponerse los tenis ‘fosfo fosfo’ de Movimiento Ciudadano que en dejarlos en el clóset.
La maniobra de Eva parece orientada a ganar visibilidad, pero arriesga coherencia y provoca dudas en la 4T.
La cancha política está en pleno tiempo extra: el PRI le da un pase a Granier que huele a trampa, mientras Evaristo arma contragolpes al tantear al PVEM con la invitación a Andrade.

