El gobernador Rubén Rocha Moya reasumió formalmente sus funciones al frente del Poder Ejecutivo de Sinaloa este viernes 21 de agosto de 2026, tras concluir un periodo de licencia temporal que se extendió por 112 días.
El mandatario estatal se había separado de su cargo el pasado 1 de mayo con el objetivo de ponerse a disposición de las autoridades judiciales de México, derivado de una serie de acusaciones emitidas por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos que lo vinculaban con el crimen organizado.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Rocha Moya manifestó que regresa a la gubernatura «con la frente limpia y en alto», argumentando que durante el tiempo de su ausencia compareció de manera voluntaria ante la Fiscalía General de la República (FGR).
El político sinaloense enfatizó que las investigaciones correspondientes determinaron la inexistencia de elementos probatorios o conductas delictivas que sustenten los señalamientos internacionales en su contra.
Asimismo, calificó las imputaciones como falsas calumnias motivadas por intereses políticos de sectores opositores nacionales y extranjeros orientados a perjudicar a su movimiento.
Con este retorno, el gobernador aseguró que cumplirá cabalmente con el mandato constitucional conferido por la ciudadanía en las urnas, el cual está programado para concluir de manera oficial el 31 de octubre de 2027.
El regreso a sus actividades administrativas en el Palacio de Gobierno de Culiacán se suscita en un entorno de alta expectativa ciudadana y persistente escrutinio político, mientras las diversas fuerzas partidistas locales evalúan las implicaciones de su reincorporación al control del estado tras haber operado sin fuero constitucional durante el desahogo de las indagatorias institucionales.

