EL ANTÍDOTO
Un grupo de personas adultas mayores señaló que las tiendas OXXO siguen extendiendo sus tentáculos a otras alternativas de negocio, sin darse abasto con las actuales, que son deficientes y que a la postre ni son tiendas ni son bancos. Ahora, como si con esto no fuera suficiente, están incursionando en el servicio de entregas y devoluciones de compras en línea, buscando transformar sus sucursales en el centro logístico más grande de México.
OXXO SE ALIÓ CON LA EMPRESA DE LOGÍSTICA CUBBO
Fase piloto: El programa inició en septiembre en la Ciudad de México con marcas seleccionadas y devoluciones «fáciles». Si un producto no le queda, puede devolverlo en el mismo OXXO donde lo recogió. Adiós a la espera: El objetivo es que no tenga que estar atado a su casa esperando la llegada del repartidor, pero sí en las mencionadas tiendas donde tienen un servicio superdeficiente y locales no aptos para tantos servicios.
OTRA ALIANZA, AHORA ESTAFETA EN OXXO
Estafeta en OXXO: Ya puede usar las sucursales participantes como puntos de recolección (PUDO) para paquetes de Estafeta, presentando su guía y una identificación oficial. Con más de 24,000 tiendas en el país, la infraestructura de OXXO compite directamente con los modelos de entrega tradicionales de los gigantes del comercio electrónico.
DEBERÍAN MEJORAR LA ATENCIÓN A LOS CLIENTES
Estas tiendas «huevito» —por el tamaño de sus locales— se saturan de clientes que acuden a depositar o a retirar dinero; tienen a la gente como limosneros esperando juntar el dinero requerido porque los «asaltan», no importa si son adultos mayores o personas con discapacidad, de todas formas tienen que esperar. Y no solo es dejar de comprarles; lo peor es que están monopolizando el mercado y no hay a dónde asistir.
SUS EMPLEADOS SON UNA BAZOFIA
La mayoría de sus empleados son malencarados, desatentos y groseros; pueden ver largas filas de clientes y solo funcionan una o dos cajas mientras los otros andan paseando en la tienda o viendo el celular. Lo peor es que, cuando se les exige el servicio de manera educada, responden con un «me vale madre».
AUTORIDADES AUSENTES
La PROFECO (Procuraduría Federal del Consumidor) vigila y sanciona precios y abusos. La COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) revisa las condiciones de higiene, el manejo de alimentos y la venta de productos regulados. PROTECCIÓN CIVIL revisa medidas de seguridad estructural, rutas de evacuación y extintores en cada sucursal. Los municipios otorgan y supervisan las licencias de funcionamiento, uso de suelo y los permisos específicos para la venta de bebidas alcohólicas. Y, por último, la SECRETARÍA DE SEGURIDAD PÚBLICA se encarga de la vigilancia y los protocolos de emergencia ante delitos o situaciones de riesgo. Así que… usted dirá.

