CHAPALEO
DICEN QUE en donde hay regaño hay hijos buenos y esa, como buen tabasqueño, es una de las premisas del Presidente Andrés Manuel López Obrador, porque sabedor de las debilidades de los mexicanos, cada vez que puede, pone en práctica su “reclamo fraterno”, como él le dice a ese tipo de reprimendas que aquí en mi tierra la conocemos con otro calificativo.
AL DIRIGENTE nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, lo trae corto, el 22 de julio, pero del 2020 junto con Ricardo Monreal Ávila los regañó, porque siendo ambos diputados de su organización se dedican más a la “grilla” que a sacar las iniciativas que él envía a la cámara de diputados.
OTRO REGAÑADO fue Arturo Herrera Gutiérrez como secretario de Hacienda, el presidente practicó en él, por lo menos cuatro veces, durante el tiempo que estuvo ahí, el “reclamo fraterno” de manera pública, uno por revivir la tenencia vehicular, otro por decir que se retrasaría la refinería de Dos Bocas; otro por explicar de mala manera el no aumento a las tarifas eléctricas y poquito más adelante el uso del tapaboca que no utiliza el presidente., “si eso fuera la solución al problema económico, de inmediato me lo pongo”. Fue su respuesta
ANTES DEL proceso electoral el pasado 6 de junio, Alfonso Durazo Montaño, que fue candidato al gobierno de Sonora y hoy gobernador electo, recibió “el reclamo fraterno” de López Obrador, porque no declaró de manera honesta sus bienes patrimoniales. Tanto en este caso como en otros, el “dedo divino” fue capaz de triplicar votos.
SE DICE, porque fue privada la reunión, que el “reclamo fraterno” que hizo el presidente a todo su gabinete para tratar lo relacionado con la “emergencia sanitaria”, allá por el mes de marzo del año pasado fue muy fuerte y advirtió “aquí, en mi ausencia el que toma las decisiones políticas es Marcelo, único responsable de hablar y dar anuncios de la parte política”. De ahí la creencia de que Marcelo Luis Ebrard Casaubón es el “tapado” de AMLO
Y SEGURAMENTE, no sé si en privado o público como acostumbra el Presidente, alguien va a sentir el “reclamo fraterno”, pues detrás de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo hay un oculto, el que gritó o hizo gritar a la gente “Claudia Presidente”. ¿Será acaso Mario Delgado Carrillo? No olvidemos que este personaje al final de su discurso, conmemorativo del tercer aniversario del triunfo electoral de su partido fue criticado y abucheado por su misma gente.
MIENTRAS QUE la Sheinbaum Pardo solo se concretó a sonreír y agradecer las muestras de afecto asegurando que por el momento su objetivo, obligación y responsabilidad es la atención de la Ciudad de México
SE DIO la oportunidad y le preguntaron al Presidente Andrés Manuel López Obrador si ya pensó en su sucesor o algún “tapado” él dijo “acá no hay eso, eso ya es historia” y se preguntó “¿quiénes pueden sustituirme? primero hay que tomar en cuenta que será el pueblo el que va a decidir”
Y CLARO que hay más, mucho más, pero por hoy me voy, no sin antes comentarles que a José Luis Córdova Ovando se le olvidó su calidad de ser humano y con el poder que le da el cargo de alcalde provisional de Jalpa de Méndez, que ostenta de manera provisional por unos días más, ordenó retirar el contenedor de tapas de refrescos que la Fundación Los Ángeles del Mago Chong-Tall tenía ubicado en el área de los portales de aquella cabecera municipal. El recurso económico que se obtiene de la venta de esas tapas, se utiliza para comprar medicamentos a los niños enfermos de cáncer y a sus familiares que están en el Hospital del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”



