Franja Sur
Cuando el barco del PRI comenzó a naufragar y a perder el poderío de Los Pinos, los busca chamba, esto es, los políticos sin principios y sin decoro alguno, fueron los primeros en abandonarlo para ir en busca de otro navío que embutiera sus inacabables ambiciones.
Solo quedaron defendiendo los colores aquellos hombres y mujeres que no se rajan, que como buenos capitanes soportaron todo los embates de la tormenta y siguen sosteniendo su bandera en alto.
Así, la organización a la que muchos dan por muerta políticamente ayer se reunió con dirigentes del PRD de Tabasco en un restaurante de Villahermosa, para empezar a construir alianzas rumbo al 2024.
En política nunca se sabe las vorágines que sucederán, por lo que no se puede dar por descontado a ningún partido, sobre todo en estos tiempos en los que los ciudadanos se fijan más en la persona, esto es, en los candidatos.
Ahí tenemos el ejemplo reciente en el estado de Oaxaca en donde el gobernador es del PRI y Morena es considerado el partido más fuerte del momento. Sin embargo, el Partido Verde Ecologista de México arrasó en seis de los siete municipios en disputa, durante la elección extraordinaria del domingo pasado.
Y bien. Acompañados de los diputados del partido, el dirigente del PRI estatal, Dagoberto Lara Sedas, y del PRD, Juan Manuel Fócil Pérez, estos partidos enviaron el mensaje de ir juntos en los próximos comicios. Ahí estaban además, Soraya Pérez Munguía y Fabián Granier Calle, diputados del tricolor, lo mismo que sus homólogos perredistas, entre ellos Héctor Grappín.
La verdad, la verdad, en política se habla mucho de los cuadros que abandonan sus colores, de los tránsfugas, pero poco se dice de los que “no se rajan”, de los militantes con principios, fieles a sus colores partidistas.
Sí, de lo que no se tiran del barco pase lo que pase, lo que en el terreno de la dignidad debe tener más valor que conseguir una diputación federal, una senaduría o un cargo en el gobierno federal de un partido distinto al que te formó, y, estos especímenes logran esos puestos gracias a sus genes de ingratitud y a su buen olfato de oportunismo y ambición.
Ahora bien, si los partidos PRI y PRD, sellan finalmente la alianza en Tabasco, un éxito aceptable podría fincarse en la postulación de sus candidatos. No deben olvidar que se van a enfrentar, más que a las siglas Morena, al poder económico del gobierno del estado y de la federación.
La campaña electoral será también clave, por ejemplo, que logren abrirles los ojos a los ciudadanos de que al votar por el Morena de hoy, estarían en realidad votando por el priísmo del pasado, por esos que hundieron a este país y, fueron parte del saqueo a la nación.
Si le repiten esto a la gente hasta el hartazgo y muestran las fotos en sus recorridos de los priistas del pasado hoy en Morena, puede que a mucha gente, sobre todo a los menos cargados de fanatismo, le quede claro que el Morena de hoy, es el PRI del ayer. Del PRI de Salinas, de Zedillo y de Peña Nieto. Y ante este argumento, no hay defensa que valga pues la verdad está a la vista de quienes quieran ver y oír.
Ahí se la dejo.



