Tiempo de Política
A nueve días de la inauguración en la Ciudad de México del Campeonato Mundial de Futbol, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE, por sus siglas en radicalismo) incrementó sus manifestaciones y bloqueos en las calles de la capital del país, la Cámara de Representantes, innumerables negocios y con el propósito de llegar al zócalo para desquiciar la urbe que será foco de atención de miles de millones de personas el próximo jueves 11 de junio.
Como no es creíble una graciosa coincidencia entre el evento deportivo y el vandalismo magisterial por su extremismo en la forma y fondo de algunas de sus demandas, la duda es si la estrategia es propia de los dirigentes de la CNTE o hay una mano externa que meza la cuna.
En ambos casos se pretende tomar ventaja en las negociaciones en dos aspectos: la presión para los autoridades educativas y económicas por el inminente evento de mayor impacto en el mundo mundial y radicalizar las demandas para, calculan, lograr mayores objetivos.
¿Cuáles son las principales demandas de estos buenos maestros de clase mundial?:
1. Abrogación de la Ley del ISSSTE 2007: Buscan eliminar el esquema de cuentas individuales (Afores) y regresar al sistema de pensiones solidarias, argumentando que la ley actual no garantiza una pensión digna y limita beneficios como aguinaldo y préstamos.
2. Cancelación de reformas educativas: Solicitan la derogación de la reforma educativa de 2019 y de la reforma laboral de Peña Nieto, considerando que afectan derechos laborales y oportunidades de desarrollo profesional.
3. Aumento salarial: Exigen un incremento del 100% al salario base, señalando que el sueldo actual no cubre sus necesidades.
4. Reinstalación de docentes cesados: Reclaman justicia para maestros despedidos por motivos políticos o represivos.
5. Homologación de prestaciones: Buscan que todos los maestros tengan los mismos beneficios sin importar el estado o nivel educativo.
6. Mayor presupuesto y mantenimiento escolar: Solicitan recursos para rehabilitación y mantenimiento de planteles educativos.
7. Justicia social y reparación de daños: Incluye demandas por casos de represión histórica contra el magisterio, como en Ayotzinapa, Nochixtlán y Arantepecua.
8. Diálogo directo con la presidencia: Exigen que la mesa nacional de negociación sea con la presidenta Claudia Sheinbaum y no solo con la Secretaría de Gobernación, además de mesas tripartitas para resolver demandas estatales.
No se discute que la educación es fundamental para avanzar como país en todos los niveles. No existe nación desarrollada alguna en el mundo sin grados educativos de gran calidad.
La formación en los niveles básicos es determinante para acceder a la media superior, superior y posgrado, que permita a los profesionistas mexicanos participar en un a industria competitiva a escala mundial.
De acuerdo con el informe Education at a Glance 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el último lugar entre los países miembros en porcentaje de jóvenes con título universitario, con una de las inversiones más bajas por estudiante en todos los niveles educativos.
Solo el 22% de los jóvenes mexicanos cuenta con un título universitario, una cifra que coloca al país en el último lugar de la OCDE, empatado con Italia. Este porcentaje está muy por debajo del promedio de la OCDE, que se sitúa en 42%
Los países con mayor proporción de universitarios titulados son:
Canadá: 65%, nuestro socio comercial en el TEMEC; Irlanda, 58% y Japón, 57%.
En esos países con economías de primer mundo, los maestros son bien pagados en todos los niveles educativos.
En México hace falta una profunda reforma en la educación con los programas académicos que demanda la competencia internacional en tecnologías de punta y la inteligencia artificial.
Deben los maestros capacitados profesionalmente tener los ingresos suficientes para que sean mentores de tiempo completo y formar a nuestros niños jóvenes de manera comprometida y no dar clases para completar la quincena.
Como país en desarrollo, ese objetivo lleva un proceso que ahora mismo deja fuera de lugar cartas a Santa Claus en pleno verano, con demandas extremas: Eliminar el esquema de cuentas individuales (Afores) y regresar al sistema de pensiones solidarias; incremento del 100% al salario base y que la mesa nacional de negociación sea con la presidenta Claudia Sheinbaum y no solo con la Secretaria de Gobernación.
TIEMPO FUERA.- La apuesta clara de los mecedores de la cuna mundialista es obtener buenos dividendos salariales y en prestaciones o la represión del movimiento, pero Claudia Sheinbaum Pardo no es Gustavo Díaz Ordaz, ni México 26 es México 68, porque los maestros encapuchados más violentos, de dudosa procedencia, no son los románticos estudiantes universitarios con cara al sol de hace 48 años.



