CARTA ABIERTA
Vaya bomba en Morena. Alfonso Durazo y Américo Villarreal habrían entrado a territorio estadounidense amparados por un recurso legal reservado para informantes. Los Angeles Times expuso el expediente donde consta la revocación de sus visas. Ambos mandatarios cruzaron la frontera gracias a un pase de libertad condicional por beneficio público. Los fiscales de Estados Unidos dan este permiso exclusivo a cambio de testimonios útiles para sus grandes jurados.
Y bien. ¿Durazo y Villarreal estarían fungiendo como colaboradores de Washington desde hace tiempo? Entregar reportes confidenciales sobre la relación de las cúpulas del poder con el crimen organizado garantiza ventajas en los tribunales del norte, justo cuando las agencias estadounidenses arman casos contra altos mandos mexicanos por presuntos nexos con los carteles y tráfico de combustible.
Claudia Sheinbaum delegó la carga probatoria en ambos funcionarios. «Ellos tienen que aclarar», sentenció la mandataria ayer 3 de junio en su conferencia matutina. Y esa respuesta oficial tuvo como aviso el reclamo lanzado días atrás. El domingo 31 de mayo, en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México, Sheinbaum advirtió sobre el avance del país vecino con una frase rotunda («vienen por unos, luego por otros»). La titular del Ejecutivo utilizó esa expresión para acusar al Departamento de Justicia de allá por intervenir en los asuntos internos de México.
Washington acumula solicitudes de extradición y lanza acusaciones formales contra autoridades electas (tal como ocurrió con el expediente de Rubén Rocha Moya en Sinaloa). Y es que el cerco judicial aprieta a los funcionarios acusados de proteger redes delictivas.
Las visitas médicas de Durazo bajo este pase especial generan sospechas de todo tipo. Villarreal ostenta idéntico estatus migratorio, vaya, vaya. Esto sí que es una explosión en el patio de Morena.
Parecería que el asedio de Trump avanza también mediante acuerdos cerrados con gobernadores morenistas, en los que habría que preguntarse si los expriistas Durazo y Villarreal pactaron a espaldas de la científica.
Resulta evidente el interés de Estados Unidos por asegurar colaboradores de alto rango, y queda a la vista la presunta entrega de datos reservados por parte de pesos pesados del oficialismo, para asegurar beneficios penales.
Se avecinan revelaciones crudas que avizoran una gran crisis dentro de la 4T. Hasta ahora, nunca se hubiera pensado que el enemigo estaba en casa.



