De muy jovencita me sucedían cosas raras que ¡no las platicaba!… Con el paso del tiempo consulté literatura y ¡lo que veía no era normal!… Unos dicen que ese «don» lo trae uno de nacimiento y ¡mi alma sale de mi cuerpo!
Doña Leticia es una señora que pasa la tercera década de existencia, en la que asegura ve, oye y se admira de las cosas que ni ella misma sabe por qué se desarrollan.
Está segura doña Leticia de que no existe antecedente en toda su familia de que nadie más tenga ese tipo de manifestaciones, las cuales no sabe si son «poderes» u otras cosas extrañas de energías o extrasensoriales.
De la misma manera, doña Leticia dice que de joven esas cosas raras la mantenían un poco cohibida de su entorno, por aquello de que no la fueran a considerar «tocadita» y otros calificativos negativos cuando creen que no es una persona normal… como los demás.
El caso es que en una ocasión, todavía soltera, pedí permiso a mi mamá para pasarme el fin de semana en casa de mi abuelita.
Ayudé en los quehaceres domésticos e hice con mi abuelita unos postres y bocadillos, porque acudían familiares los sábados y domingos; era un ambiente singular por la convivencia con todos.
Dicen mis familiares que tengo facilidad para la cocina y los postres, que son virtudes clásicas en mi abuelita.
El día sábado todo transcurría en armonía y poco a poco se fueron retirando varios familiares, pues también era tradición el café con pan donde los temas eran diversos para el entretenimiento.
Llegado el momento del descanso, me fui a dormir con mi abuelita y a medianoche, de pronto, siento inquietud en mi cuerpo y, sin que pudiera controlar… mi alma se desprendió de mi cuerpo… ¡Me vi en el aire!… ¡Síiii!… ¡Miré mi propio cuerpo en la cama a un lado de mi abuelita!… ¡En la otra parte de la King Size!
No me explico cómo sucedió toda esta situación, porque miré detenidamente a mi abuelita que dormía profundamente… Luego recorrí otro sector de la habitación y miraba todo alrededor, admirada de lo que en esos momentos estaba pasando con mi alma y mi cuerpo. ¡No lo podía creer!
Miraba insistentemente a mi abuelita y el mío sobre la cama, ambos durmiendo profundamente y sin hacer ningún movimiento.
Al recorrer la habitación con la mirada, me llamó poderosamente la atención el altar donde había fotografías de familiares ya ausentes. La repisa no era muy grande; por tanto, me acerqué y vi las imágenes que recibían la luz de una veladora con vaso de cristal en medio de un plato hondo con agua.
Me fijé en las fotografías, tuve el detalle de reacomodar una que estaba tapada con otra; por tanto, la coloqué de manera que todas pudieran ser visibles.
Contemplé a mis seres queridos ausentes y, como soy muy detallista, me dio por acomodarlas cuando de repente consideré el hecho de que mi alma haya salido de mi cuerpo. ¿No sería un reflejo de que «algo» me estaba sucediendo con ese desprendimiento de energía de mi cuerpo?
Fue entonces que procedo a suplicar volver a mi cuerpo… Y por la desesperación no me doy cuenta y, con un movimiento muy torpe de mi parte por retornar a mi cuerpo… Tropiezo con mi mano derecha una de esas imágenes sagradas y cae al piso e hizo cierto ruido, pero por suerte mi abuelita no lo escuchó por estar muy dormida.
La verdad es que algo que me preocupó en ese instante, antes de volver a mi cuerpo, fue que estaba desesperada por volver y no continuar con esa inesperada experiencia.
Otro detallito que me puso en alerta cuando mi cuerpo inexplicablemente estaba suspendido en el aire fue el ladrido intenso de dos perros en el exterior de la vivienda.
Afortunadamente, mi alma retornó a mi cuerpo.
Después de tres días de aquella aterradora experiencia, indagando estos tipos de fenómenos paranormales me entero de que se considera como viaje astral. Tuve dos acciones iguales ya de casada… Pero afortunadamente tiene muchos años que no se han repetido.
En aquella ocasión, y al amanecer, mi abuelita me comentó que inexplicablemente una imagen había caído del altar… A lo que preferí no contarle el suceso para no alarmarla ni preocuparla.
¿Usted ha tenido algún viaje astral y le ha parecido fantástico?… ¿A usted no le gustaría experimentar este tipo de fenómenos paranormales?… ¿Teme no retornar a su cuerpo?

