CARTA ABIERTA
La narrativa de cambio que Movimiento Ciudadano vende se desmorona. Jesús Alfonso Baca llegó a la alcaldía de Paraíso bajo las siglas de este partido, como un “ciudadano libre” en la política. Sin embargo, los hechos muestran que las siglas naranjas incurren en las mismas prácticas que criticaban de otros partidos. Al final, la careta de ser una opción diferente se derrumba ante las investigaciones por presuntos delitos federales en su gestión.
La puesta en marcha de la Operación Enjambre en Paraíso, ordenada por Omar García Harfuch, es un asunto delicado. El despliegue federal implicó el cateo de propiedades de Alfonso Baca y de su secretario particular, Rony Alberto Magaña Pérez, además de la detención de Edison García Wilson, director de Obras Públicas. Con versiones de que el alcalde evadió una orden de captura escapando con su familia, queda claro que este operativo es una acción para desarticular presuntas redes de colusión. ¿En qué?, aún no se sabe oficialmente.
Como el ayuntamiento no tiene información clara sobre el motivo de las diligencias, las sospechas apuntan en distintos frentes. Es un hecho que el presunto desvío de recursos del Ramo 33, un mecanismo para transferir recursos directamente a municipios, resulta el menos relevante ante los objetivos de mayor impacto de la Operación Enjambre.
El delito no distingue de siglas, pues ha permeado a todos los partidos por igual. En Tabasco, el golpe político para Movimiento Ciudadano es brutal, ya que se le veía como una alternativa electoral frente a la hegemonía de Morena. Sin embargo, al verse involucrado en investigaciones por supuestos delitos federales y desvíos, ya se vio que el partido naranja no es una opción distinta de gobierno.
Dada la gravedad de los cateos y detenciones, es posible que Omar García Harfuch aborde este tema en la mañanera de este jueves. Un informe detallado sobre la situación jurídica en ese municipio de Tabasco sería lo mejor para dar transparencia a estas acciones de seguridad federal.
Y es que este escándalo no es un hecho aislado; Movimiento Ciudadano también vive crisis de corrupción y vínculos con la delincuencia en Nuevo León y Jalisco.
En Nuevo León, el gobernador Samuel García enfrenta procesos de juicio político y señalamientos de lavado de dinero mediante empresas fachada. En Jalisco, el mandatario Pablo Lemus es investigado por agencias estadounidenses debido a presuntos nexos y protección a carteles.
Esta es la otra cara del partido ‘fosfo fosfo’.

