CARTA ABIERTA
Pedro Jiménez León, el patrón, el dueño de MC en Tabasco, ha vetado la entrada de cualquier priista, y en particular al exgobernador Andrés Granier Melo, a quien apenas hace unos días el dirigente estatal, Pedro Palomeque, le había abierto las puertas.
La postura de Jiménez es un desacierto mayúsculo, como el panista Juan José Rodríguez Prats señala. Cerrar las puertas a priori es una estrategia miope y contraproducente que afecta el crecimiento del partido naranja.
Rodríguez Prats, con su vasta experiencia y agudeza política, subraya un punto esencial: la mayoría de los actores políticos en México han transitado, en algún momento, por diversos institutos políticos, incluyendo el PRI.
Descalificar a alguien por su origen político es ignorar el dinamismo inherente de la vida pública y, más importante aún, la necesidad imperante de sumar fuerzas y talentos.
¿Cómo construir una oposición sólida y competitiva si se excluye de antemano a priistas que, como el caso de Granier, el exdirigente Gustavo de la Torre Zurita o Gina Trujillo, pueden aportar experiencia, conocimiento o bases de apoyo social?
El error de Jiménez León es aún más evidente al contradecir públicamente a Pedro Palomeque, quien había expresado una postura abierta, incluso dando la bienvenida al Químico.
Esta falta de coherencia interna revela desorganización y desorientación dentro del partido, debilitando la credibilidad y la seriedad de Movimiento Ciudadano como opción política.
MC, al igual que la oposición en general, debe comprender que la suma de todas las voluntades y experiencias ayuda para ser una alternativa política.
La política exige pragmatismo, amplitud de miras y capacidad de negociación, no exclusiones dogmáticas que fragmentan aún más el panorama opositor.
La visión del panista Rodríguez Prats, al no descalificar a nadie y poner el énfasis en los retos compartidos, ofrece una ruta mucho más sensata y constructiva.
El portazo de Jiménez, en contraste, suena inoportuno y perjudicial. Más aún, cuando se sabe que gran parte del crecimiento de Morena en los últimos años se centra, precisamente, en sumar a cuadros de otros partidos que en su momento fueron sus peligrosos adversarios.
:LA RÚBRICA
¿Hasta dónde hemos llegado cuando ni siquiera las pocas y humildes playas de Paraíso son ya un refugio seguro para las familias? El episodio en Playa Caracol, donde un comando armado irrumpió en la tranquilidad de bañistas, los secuestró por seis horas, vació sus cuentas bancarias y, lo más aberrante, agredió sexualmente a varias mujeres, es un suceso que exige reaccionar. Ya no son las sucias playas de Paraíso las que nos avergüenzan, sino la cruda realidad de que el crimen ha extendido sus tentáculos, arrebatando la paz y el derecho a la diversión más elemental. Este no es un hecho aislado. La sombra del crimen ya había planeado sobre Playa Bruja en abril, con un modus operandi dolorosamente similar: asaltos, vaciamiento de cuentas y agresiones sexuales. Es una tendencia que pinta un panorama: los centros turísticos de Tabasco, esos espacios que deberían ser sinónimo de esparcimiento y alegría familiar, se han convertido en territorios sin ley. ¿Y mientras tanto, qué? La mirada se dirige hacia la figura del alcalde de Paraíso, Alfonso Baca Sevilla, quien llegó al poder bajo las siglas de Movimiento Ciudadano. Su inacción, su aparente indiferencia ante la escalada de violencia que devora la tranquilidad de su municipio, es sencillamente inaceptable. ¿Qué respuestas tiene para los ciudadanos de Paraíso? ¿Qué estrategias se están implementando para garantizar la seguridad de quienes aún se atreven a visitar las playas o, peor aún, de quienes viven allí? La condena a su gestión es enérgica, porque la protección de sus ciudadanos y el rescate de la seguridad en el municipio son responsabilidades inherentes a su cargo. Este hecho constata cómo la delincuencia se ha adueñado también de nuestros espacios públicos, secuestrando la libertad de las familias de salir a divertirse. El hecho de que las víctimas sean integrantes de familias de renombre, muy conocidas en Tabasco, podría, paradójicamente, acelerar la acción de las autoridades. Ojalá no sea necesario que la tragedia golpee a los más pudientes para que se actúe con la contundencia que la situación exige… El 6 de julio, Javier May presentará un nuevo informe trimestral. Esta iniciativa subraya su compromiso con la rendición de cuentas, como pilares de la gestión pública. A pesar de los procesos de liquidación del Instituto Tabasqueño de Transparencia y del Secretariado Ejecutivo del sistema Estatal Anticorrupción, el gobierno asegura que estos cambios fortalecerán la lucha contra la corrupción. La muestra de avances en obra pública, que impulsa la economía y genera empleo, es un indicador de lo que se busca en la gestión morenista. El ejercicio de rendición de cuentas sirve para la confianza ciudadana… La imaginación desbordada del priista Erubiel Alonso ha mostrado una creatividad digna de novela, al “creer” que Javier May está en alguna lista negra de EE.UU. por nexos con el crimen organizado. ¡Menuda ocurrencia! Mientras el gobernador tiene pendientes reales en su Gobierno, Alonso Qué prefiere inventar intrigas dignas de Hollywood, exigiendo que May exhiba su visa. ¿Será que el legislador priista confunde la diplomacia con una obra de teatro? Su argumento de que los estados priistas son la panacea de la seguridad raya en el humor involuntario, especialmente cuando la realidad en muchos de ellos dista mucho de ser idílica. Erubiel debería centrarse en críticas con fundamentos, no en fantasías conspirativas que ni en su partido le creen… En la misa por el 461 aniversario de Villahermosa destacaron las palabras del párroco Antonio Ovando, quien presidió la ceremonia. Su mensaje se centró en un agradecimiento explícito a la presidenta municipal Yolanda Osuna, quien llegó acompañada por personal del Ayuntamiento. La presencia de la alcaldesa morenista da transparencia a la relación entre la esfera religiosa y su Gobierno. El párroco Ovando reconoció el trabajo y la presión que enfrentan las autoridades, pidiendo a los feligreses orar por la sabiduría de los gobernantes.
