La lista la integran: Feliciano Wong Ortiz, quien es muy buen galeno, pero que trabaja sistémicamente, es decir, sin tener que «echarle el ojo». Es incluso muy buen tenista de mesa, es, y me consta, una persona con gran sentido social. Una vez le propuse dar, por lo menos una vez al mes, consulta gratuita y también operar gratuitamente a quien lo requiriera, y aceptó. No le dimos seguimiento porque vine a residir a Tijuana. Y aquí agrego que por ley, todas y todos los profesionistas debemos hacer una vez al mes servicio social.
Comienzo con el «severo» análisis de cada una y uno de los aspirantes.
Humberto de los Santos Bertruy y Evaristo Hernández Cruz fueron fieros porros de la UJAT y ya fueron alcaldes, lo cierto es que yo los descartaría.
Yolanda Osuna Huerta, imagínate, rompería récord mundial: alcaldesa por tercera vez, ¡qué falta de congruencia con nuestra insigne presidenta!
Jorge Bracamonte Hernández, pues habría que preguntarle al sindicato de Salud si hizo algo bueno por ellos.
Ariel Cetina Bertruy sería la carta de Andrés Rafael Granier Melo.
Walter Manrique Chávez Cruz, no tengo referencias de él.
Daniel Casasús Ruz, un contratista en esa pista, sería un escapista.
Marcos Rosendo Medina Filigrana es un personaje nefasto y golpeador de mujeres.
Jesús de la Cruz Ovando, tampoco tengo referencias de él.
Jesús Alí de la Torre ya fue y no dejó huella.
Juan Manuel Fósil Pérez, no le veo vocación de servicio al hijo de don Manuel «Bacarat».
O sea, está la «caballada flaca». Partidos: denles postura y ejercítenlas y ejercítenlos. Que se entrenen y preparen para ocupar un encargo del pueblo que pretenden representar, para trabajar a su favor, sin pisotear la dignidad ni traicionar su proyecto de nación.
Un líder designado, como lo pretenden ser, debe ser un personaje probado y destacado en las mieles de la defensa a la nación.
¿Y por qué de la nación, si lo que se está jugando desde ahora es solo uno de los casi 2500 municipios de México? Pero si lo vemos como una de las treinta y dos capitales de las entidades de México, ya se ve más comprensible su multiinterés, puesto que Centro tiene la misma capital de Tabasco: Villahermosa. Y esta no solo es capital de Tabasco, sino de las industrias petrolera y agropecuaria. Pero además es la puerta real al sureste mexicano, ya sea por la costa (Ciudad del Carmen-Sabancuy-Champotón-Campeche-Mérida-Cancún-Riviera Maya-Chetumal y de regreso) o por Escárcega, Celestún, Chetumal y la misma ruta de regreso.
Entonces Villahermosa se convierte en el punto de concurrencia de personas de todas partes, nacionales e internacionales.
Habría que voltear a ver, más que a los «suspirantes», a los grupos a los que han pertenecido y a los que pertenecen. En esos niveles, ellos son solo «títeres o marionetas» que sonríen como les dicen, que apapachan como les dicen y que dicen todo lo que les mandan, para al final de cuentas aprobar todos sus proyectos abusando del encargo para el que fueron electos.
Antes estas carreras eran «parejeras», ahora son todo un hándicap.
Que gane quien para robar, mentir y traicionar sea la o el peor. Para saberlo, hay que investigarlos desde niños hasta un día antes de la elección. No vaya a ser como en los gallos de pelea: el bueno nunca gana, porque el otro era «malísimo».
