VOCES AL VIENTO
El tema de las candidaturas plurinominales no es reciente y por más que se le busque formas para hacerlo legal, o que pase desapercibido, ha sido difícil, principalmente porque está en manos de ellos mismos la decisión y por supuesto, no conviene.
Las diputaciones federales, locales y senadurías que juegan en este formato, finalmente no son más que premios a los amigos, compadres o gente con las que se tiene adeudos; esto es en cuanto a varones, pero tratándose de mujeres los arreglos son otros y aquí recuerdo aquel presidente del Tribunal Federal Electoral , con sede en Xalapa, Veracruz, que allá por el 2015 vino a dar una conferencia en el auditorio precisamente del IEPCT-Tabasco, a un grupo de damas políticas aspirantes a una “chuleta”.
Pasó que al final de su interesante charla, para levantar el ánimo, hacer más ameno el ambiente, entre chanzas y risas se le ocurrió decir a manera de broma, algo así como “me da gusto ver que muchas mujeres aspiren a un cargo de elección popular, pero me gustaría más que se los dieran por su capacidad intelectual, académica, servicio social y no por sus bonitas piernas”.
Por supuesto, algunas damas no escucharon bien el chascarrillo o se hicieron las desentendidas, pero hubo las que interpretaron como una ofensa; hizo tanta mella esa torpeza, que cuando el citado funcionario llegó al día siguiente a su oficina, lo primero que encontró sobre el escritorio fue, su renuncia.
En estos momentos en que se habla de la posible eliminación de las candidaturas plurinominales, la postura de Elizabeth Nava Gutiérrez, titular del Instituto Electoral de Participación Ciudadana de Tabasco no está tan descabellada, al asegurar que cualquier propuesta de reforma político-electoral se someta a foros de discusión, afirmando que los plurinominales tienen una razón de ser.
Esto último también parece correcto, porque según ella misma dice, representa una distribución equitativa del poder entre partidos políticos.
Y efectivamente así debía ser, pero como estos nombramientos no requieren del voto ciudadano, son negociaciones que se gestan allá en lo alto, de ahí el gandayismo del poder ejecutivo que se sirve con cuchara grande para fortalecer su propio partido y por supuesto decide quienes disfrutarán de esas canonjías que por lo general son sus amigos, compadres y a los que les debe favores, entre ellos algunas damas.
EPÍLOGO: – El formato de candidato plurinominal nació como consecuencia de que muchos amigos y compadres del gobernador o el presidente de la república vieron cómo ni su propia familia votó por ellos y como tampoco hubo chance de tapar como el gato sus excrementos, la elección, se le buscó forma y con calzador entraron, pero de aquello que fue una salida sacada de la manga, se volvió costumbre.
