Tiempo de Política
Debió pasar más de medio siglo para que Tabasco reiniciará su modernización conenzada durante el gobierno de Carlos Alberto Madrazo Becerra en el periodo 1959-1964, con la construcción de la Ciudad Deportiva, las avenidas Usumacinta, La Sierra, el malecón que ahora lleva su nombre; la Ciudad Universitaria conocida ahora como la zona de la cultura de la UJAT.
Un segundo piso urbano ocurrió en los años 70 con el llamado Megaproyecto “Tabasco 2000” que incluyó la ampliación de las avenidas «27 de Febrero”, «Paseo Tabasco” y “Paseo Usumacinta”.
A tres décadas de la llegada del nuevo siglo y milenio el nombre de «Tabasco 2000 se concibió como una señal de modernización, para encaminar a la capital tabasqueña de un pueblote a una metrópoli.
Después de más de medio siglo Villahermosa está rebasada en sus vialidades, su transporte y carente de atractivo para los inversionistas en una urbe caótica e infuncional.
Corresponde al presente mandato de Javier May enfrentar esos retos, con la presentación a cargo del secretario de Obras Públicas, Daniel Casasús, del Plan Maestro ‘Villahermosa 2030’ con el ambicioso objetivo de “transformar a la capital tabasqueña como una ciudad de clase mundial, inclusiva y resiliente ante los retos del futuro”.
Primero se debe observar que el proyecto tiene inició, en el siguiente mes de agosto se emitirán las licitaciones para las obras y su cumplimiento será en dos años, en el 2027, con un estimado de inversión de 6 mil millones de pesos que vendrá a reactivar la economía con muchas empresas quebradas y con despido de cientos de empleados, gracias a Petróleos Mexicanos y sus millonarios adeudos a proveedores.
Las obras de este Plan Maestro urbano son las siguientes:
– Paseo Tabasco regresará a dos carriles amplios en los 2.67 kilómetros Ruiz Cortines y el río Grijalva. La idea es darle mayor fluidez a la avenida. Adiós a las jardineras que dieron vista, pero sacrificaron el tránsito ágil en la vía más céntrica de Villahermosa. Fue una equivocada decisión del alcalde Gerardo Gaudiano.
-Puente sobre el río Carrizal para conectar Paseo Tabasco con Bosques de Saloya y llegar hasta el boulevard Bicentenario. Esta obra terminará con el embotellamiento en las horas pico de paseo Usumacinta
-Centro de Convenciones aledaño al recinto ferial y al deportivo Olimpia. Se integrará un solo complejo, que también será comunicado doblemente con la extensión de Paseo Tabasco.
-El proyecto no se olvida de la colonia Gaviotas Sur y Sector San José. Se modernizará la avenida Aquiles Calderón Marchena. Es una vía que recuerda las calles de las ciudades de la India: con montones de basura, caótica con cientos de pochimóviles en una circulación desordenada.
Antes de cualquier intervención vial en esta avenida, la Secretaría de Movilidad deberá poner orden en este sistema de Transporte. Los permisionarios ya presentaron un documento al gobernador Javier May, al secretario Rafael Sánchez Cabrales y al subsecretario Romero del Valle, donde le exponen que hay más “pochis” “piratas” que unidades regularizadas, porque al cambiar de unidad muchos permisionarios mantuvieron las unidades viejas, sin pagar nada de refrendo, seguro, etc. Ahí hay una competencia desleal con los dueños cumplidos. Una herencia de la corrupta pasada administración.
-Y una última obra que debe destacarse es el regreso a los orígenes, que no es retroceso, sino volver aprovechar el mayor recurso del estado y su capital Villahermosa: el agua.
Se recuperará el trasporte fluvial que ofrecen los ríos Grijalva y Carrizal. Una promesa que se había escuchado por décadas de candidatos a gobernador y a la presidencia municipal de Centro.
Esta infraestructura debe ser un motivante para que los empresarios tabasqueños presenten sus propios proyectos. Por ejemplo: Dónde está un nuevo barco como el Capitán Beuló que ofrecía recorridos por el Grijalva, con restaurante, música, para locales y turistas?
TIEMPO FUERA.- Y lo mejor, crear la infraestructura para atraer una rebanada de los 20 millones de turistas que visitan anualmente a Yucatán y a la Riviera Maya de Quintana Roo. La cultura Olmeca, con el Parque Museo La Venta y la zona arqueológica de Comalcalco, es una garantía para ese propósito.
