CARTA ABIERTA
La ausencia de Andrés Manuel López Beltrán ha generado mucho ruido. El secretario de Organización de Morena desapareció en las últimas semanas del ojo público, desatando todo tipo de especulaciones. Algunos columnistas y usuarios en redes han sugerido que se esconde de la justicia estadounidense, aludiendo supuestas investigaciones. Sin embargo, la realidad resulta mucho menos amarillista.
Todo mundo sabe que cualquier gesto, presencia o posicionamiento público de su parte es interpretado como un mensaje de AMLO dirigido a las distintas facciones del partido, especialmente en Tabasco, donde se libra una guerra interna entre los dos principales grupos de poder.
Fuentes locales cercanas a Palenque aseguran que el regreso de López Beltrán está previsto en un acto público de Morena, poniendo fin a una ausencia que no responde a razones judiciales, sino a cálculos políticos.
Contrario a algunos rumores, no existe evidencia pública de una orden de captura o citatorio alguno emitido por la justicia estadounidense. Las versiones periodísticas que hablan de investigaciones en Estados Unidos han provenido de opiniones de analistas, pero no se han confirmado investigaciones oficiales ni ninguna acción legal concreta.
¿Entonces, por qué ha preferido mantenerse al margen durante días críticos para su partido? La respuesta hay que buscarla en el estallido de varios sucesos simultáneos.
El más reciente, el llamado «caso Bermúdez», comenzó a resonar el 12 de julio tras revelarse, en una entrevista radiofónica en Tabasco, que el exsecretario de Seguridad cuenta con una orden de aprehensión desde febrero. Antes surgió el «caso Vector», destapado el 25 de junio, donde la financiera de Alfonso Romo, exjefe de Oficina de la Presidencia, ha sido señalada tanto en México como en EE.UU. por presuntas operaciones ilícitas.
Andy habría tomado la decisión de posponer su retorno a la vida pública –originalmente previsto para la segunda semana de julio– para evitar tomar partido o verse involucrado de forma directa en la disputa interna de Tabasco y los escándalos que la acompañan.
En el último Consejo Nacional de Morena del 20 de julio, siguió la misma estrategia de distanciamiento empleada por Ricardo Monreal y no asistió, a pesar de las críticas de algunos sectores.
Mientras crecen las acusaciones especulativas, la explicación de quienes forman el entorno cercano de Andy es mucho más pragmática: la prudencia es a veces lo mejor. Además, su representación política en Tabasco, Daniel Casasús, secretario de Obras Públicas, sigue teniendo interlocución en distintos frentes del morenismo.
El regreso de López Beltrán servirá para clarificar la posición del grupo obradorista y enviar señales decisivas a la militancia en la pugna por el caso Bermúdez. Es esperado por el partido, pero también por quienes buscan interpretar el futuro inmediato del obradorismo y de la presidencia de Claudia Sheinbaum.
: LA RÚBRICA
Javier May permanece por segundo mes consecutivo en el sitio 30 del ranking nacional de Mitofsky, lo que refleja una etapa compleja en su relación con la opinión pública. La variación a la baja en su aprobación –de 43.1% en mayo a 42.6% en junio– es leve. El gobernador inició su mandato en el lugar 16, por lo que el descenso de 14 posiciones invita a una reflexión interna para mejorar su posición en las próximas mediciones de aprobación ciudadana… Las buenas noticias no siempre hacen ruido, pero esta sí lo merece: Villahermosa ha salido del primer lugar en percepción de inseguridad, y hoy ocupa el sitio 16, según la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI. No se trata de lanzar campanas al vuelo, pero sí de reconocer que algo se está moviendo en la dirección correcta. Javier May atribuye el avance a una estrategia que combina atención social, infraestructura y presencia institucional. Si además se detiene a figuras criminales visibles, el mensaje se amplifica. La caída en la percepción de inseguridad sugiere que hay terreno ganado en los últimos meses… ¿Cómo se urbaniza lo que nunca existió en papel? Esa es la pregunta subyacente en la segunda fase del programa de certeza jurídica anunciado por Javier May y la alcaldesa Yolanda Osuna. Colonias enteras, habitadas desde hace décadas, siguen fuera del radar legal del municipio: sin escrituras, sin registro formal, sin acceso pleno a servicios básicos. El gobierno estatal, junto con el Municipio, ha optado por comenzar desde la raíz: primero regularizar los más de 2,700 planteles educativos en Tabasco y luego avanzar hacia los asentamientos urbanos. Se busca corregir una omisión histórica que impide inversiones en infraestructura, como las anunciadas recientemente para Gaviotas y otras zonas de Centro. El orden urbano en la capital está a punto de convertirse, por fin, en una realidad documentada… La aparición de Irma Hernández Cruz, arrodillada y custodiada por hombres armados, es una advertencia que afecta a todos. La maestra de 62 años –jubilada, madre de familia, abuela, chofer de un taxi para ganar un dinero extra–, fue obligada a grabar un mensaje que deja claro quién impone el control en ciertas regiones: no el Estado, sino el crimen. Su asesinato posterior en Xalapa, Veracruz, confirma lo que muchos viven a diario: las extorsiones superan a las autoridades. La reacción del gobierno veracruzano de Rocío Nahle ha sido tardía y limitada. Lo ocurrido con Irma es el pan nuestro de cada día en muchas regiones de este México de hoy. Su muerte nos duele a todos.
