CARTA ABIERTA
Es notorio que detrás del ruido contra Carlos Manuel Merino y Adán Augusto desde Tabasco, hay algo más. Hay una narrativa construida, alimentada por viejas rencillas políticas. Lo que se presenta como una aparente indignación, en realidad es un plan recurrente por tejer una telaraña que atrape la opinión pública.
La dirigente estatal del PAN en Tabasco, Katia Bolio Pinello, ha asumido el papel de vocera oficiosa de uno de los grupos de poder en Morena. Extraña coincidencia: sus declaraciones replican los mismos señalamientos que ciertos grupos morenistas, enfrentados a Adán Augusto, han comenzado a filtrar en espacios de opinión.
No es gratuito. Bolio lleva meses tratando de acercarse al oficialismo local, luego de ser desplazada en su propio estado, Yucatán. Lo que en realidad busca no es justicia ni esclarecimiento: es un lugar en la mesa del oficialismo choco.
Por ejemplo, los señalamientos contra Carlos Merino son endebles, ya que fue durante su gestión cuando Bermúdez fue cesado tras los hechos violentos de diciembre de 2023. No hay ambigüedad en eso. Y lo sustituyó nada menos que con un militar de carrera propuesto por el Ejército: el General Víctor Hugo Chávez Martínez. Si eso no es una acción de contención, ¿entonces qué lo es?
Pretender que Merino fue sólo un títere de Adán, como insinúa el panismo en voz de Bolio, es una simplificación malintencionada. En Tabasco se sabe que Merino mantuvo sus propias decisiones, pero sin romper con su antecesor. Lo hizo como corresponde a un político institucional.
Ahí está el caso Bermúdez, que fue atendido con prontitud y contundencia cuando fue necesario. La destitución de enero de 2024 fue resultado de hechos que exigían una acción inmediata, tras el oscuro incidente de diciembre de 2033 que involucró al jefe policíaco. ¿Y Adán? Ha sido claro en su postura. Ha dicho no haber conocido de vínculos ilícitos de Bermúdez mientras fue gobernador.
Por eso llama la atención el tono dramático, casi de thriller policiaco, que han adoptado algunas opiniones sobre el caso. ¿La razón? Necesitan sostener una narrativa de traiciones, pactos oscuros y herencias malditas que, sin embargo, se desmorona al primer contraste con los hechos.
¿Dónde estaban estas voces en 2021, cuando Bermúdez fue ratificado sin objeciones? ¿Dónde la indignación entonces?
La verdad es menos escandalosa pero más incómoda para quienes ahora alzan la voz: Merino fue quien echó a Bermúdez, y Adán asegura haber actuado sobre la base de la información que tenía disponible por parte del Ejército.
Lo que sí parece estar controlado es el guion que repiten, sin pudor, algunos actores políticos como la dirigente panista Katia Bolio, quien busca saltar hacia la barca que la mantenga a flote fuera de su actual partido.
El golpeteo sistemático desde tierras tabasqueñas contra Adán y Merino, también reta la autoridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya que esta ha expresado en reiteradas ocasiones su confianza en ambos.
Desde una de las facciones del morenismo local, parece que el plan es generar ruido dentro del proyecto de la mandataria. Desestabilizar por desgaste, sembrar la duda por repetición.
: LA RÚBRICA
El operativo “Cárcel Segura” expone una alarmante realidad: la profunda infiltración de la ilegalidad en nuestros centros penitenciarios. El hallazgo de 52 celulares, drogas, armas hechizas y hasta módems de internet en el CERESO de Villahermosa es un síntoma de la corrupción y la falta de control interno. La magnitud de lo incautado sugiere que estas inspecciones deberían ser la norma, ya que la reinserción social es una quimera si las prisiones siguen operando como centros de delincuencia organizada. Además de estos operativos puntuales, como el efectuado por la Secretaría de Seguridad el 2 de agosto, hay que seguir atacando las raíces de la corrupción dentro de los muros carcelarios, porque desde aquí se cometen muchos crímenes que afectan a todos allá afuera… ¿Alguien sabe qué hace o a qué se dedica el director de Asuntos Religiosos, el trapecista Héctor Raúl Cabrera Pascasio? Si para estar paseando por los diferentes centros comerciales de Villahermosa le dieron el cargo, qué mal está la relación del Gobierno con las diversas organizaciones religiosas. Este oportunista de la política está ligado al grupo de Mario Llergo y Adrián Hernández, arropados hoy por el impresentable de Mario Delgado… Alejandro, Alito, Moreno sigue negociando su impunidad. Ya puso al PRI tabasqueño como moneda de cambio para perder su registro local en 2027, dándole así una satisfacción al ‘cabecita de algodón’, quien si por algo se distingue es por no olvidar viejos agravios. Su punta de lanza para enterrar al PRI es el diputado federal Erubiel Alfonso, el mismo que entregó el PRI de Quintana Roo a Morena cuando fue delegado nacional. Es decir, en estas maniobras estercoleras tiene experiencia. Alito y Erubiel son tal para cual, y por eso el campechano debe perder el fuero e ir a prisión.
