La Agenda en Red
Con relación a una columna anterior que publique en “Carta Abierta”, referente al futuro “Plan Villahermosa 2030″ que es una iniciativa integral para modernizar la capital de Tabasco, Villahermosa, con el objetivo de convertirla en una ciudad más conectada, funcional y con mejor calidad de vida, y que fue anunciado por el gobernador, Javier May Rodriguez; mencioné que una de las claves del plan de gobierno sería la de escuchar a la ciudadanía, respetar el entorno y pensar en un modelo de movilidad que beneficie a todos, para que el verdadero y auténtico poder se ejerza escuchando a todos los actores de esta gran película llamada humanidad.
Eso sería magnífico, porque no se trata solo de imponer ideas, sino de abrir espacios genuinos donde cada voz, sin importar su origen, condición o creencias, pueda ser escuchada y valorada.
Sólo a través de esa escucha activa y empática podríamos comprender las necesidades, los miedos y las esperanzas de los demás.
No debemos olvidar que la verdadera fuerza radica en la empatía y en la capacidad de ponerse en el lugar del otro.
Esa debe de ser la base de un gobernante para construir una sociedad más justa, donde la equidad, la igualdad y los derechos humanos sean una realidad tangible para todos.
Cuando todos los actores -individuos, comunidades e instituciones- participan en el diálogo y en la toma de decisiones, se fortalece sin lugar a dudas, la protección y el goce de los derechos fundamentales.
En estos tiempos, marcados por la incertidumbre, los conflictos y las desigualdades, hacer un esfuerzo consciente por escuchar y comprender a los demás, se vuelve una tarea obligada para un gobernante.
Tan sencillo que es entender que el desarrollo social en un mundo equilibrado, solo es posible cuando reconocemos la dignidad y los derechos de cada ser humano.
Reconozco que los procesos de transformación y colaboración requieren de un compromiso firme, paciencia y una voluntad genuina de construir puentes que nos permitan avanzar juntos, en lugar de levantar muros que nos dividan.
Confío en que, con esa misma disposición, podremos promover acciones que beneficien a nuestra comunidad y fortalezcan la unidad, sin lugar a dudas.
Todos tenemos una responsabilidad compartida como sociedad, tanto gobernantes como gobernados, en cuidar y mejorar nuestro entorno. Solo necesitamos actuar con compromiso y voluntad para lograrlo.
Es muy sencillo ¿no cree usted?
