La Agenda en Red
El gobierno federal anunció que en 2026 espera recaudar 8.7 billones de pesos, una cifra histórica.
Dicen que esta recaudación será gracias a la lucha contra la evasión fiscal, la digitalización y nuevas reglas tributarias. Pero lo más importante no está en cuánto se recauda, sino en para qué se usa ese dinero.
Según el boletín oficial, la mayoría de esos recursos irán dirigidos a programas sociales. No a hospitales, escuelas, caminos, transporte público ni servicios básicos. Es decir, el Estado reparte dinero, pero no construye país.
¿Qué significa esto para ti, para mí, para todos?
Si eres trabajador, comerciante o profesionista, pagarás más impuestos. Pero no verás mejoras en tu colonia, en tu clínica, en tu calle.
Si eres joven, recibirás una beca, pero no tendrás una universidad digna ni transporte seguro para llegar.
Si eres adulto mayor, tendrás tu pensión de 6,200 pesos, pero no recibirás atención médica completa ni medicamentos garantizados.
Si eres empresario o productor, verás más trámites, más cargas fiscales, pero menos inversión en infraestructura que te ayude a crecer.
¿Y el país?
Se estará dejando de invertir en lo que nos une: servicios públicos, obras que duran, derechos que se garantizan.
Se está cambiando la idea de ciudadanía por la de clientela. El dinero público se reparte, pero no se transforma para invertir en el futuro.
¿Qué queremos como sociedad?
¿Un país que reparte apoyos cada mes o uno que construye hospitales, escuelas, justicia y oportunidades para todos?
La justicia fiscal no está en cuánto se cobra, sino en cómo se usa lo que se recauda. Y hoy, el rumbo que se anuncia no fortalece en nada al país..
