CARTA ABIERTA
En medio del ruido, de los señalamientos y de la oposición que exige indagar hasta al mismísimo expresidente López Obrador por el tema del huachicol fiscal, Adán se planta firme: no hay motivos para investigar a su “hermano” político. Y lo dijo con la picardía que suele sacar cuando la cosa se pone seria: “que vayan de rodillas a la Basílica, a ver si se les cumple el milagro”.
Ese comentario fue un mensaje. No habrá ruptura, al contrario: Adán se ha puesto el escudo en el pecho y ha blindado a López Obrador. Con eso, de paso, desmontó las versiones que corrían desde Palenque, donde se insinuaba que el propio AMLO lo dejaría caer para salvar su pellejo en caso de que Donald Trump lanzara una embestida diplomática por el tema de los carteles. Y es que ahora Adán se convierte en el dique, en el muro que impide que el tsunami del huachicol salpique al expresidente.
El mensaje confirma que la relación entre ambos sigue sólida, sin grietas, y que esa alianza es también la base para el futuro inmediato. Porque detrás de la polémica hay un cálculo político: si Adán se mantiene en pie, fuerte en el Senado, AMLO también lo está. Y viceversa. Esa es la esencia del binomio.
Por eso es que, pese al escándalo de “La Barredora”, y aunque los opositores insistan en ver a Adán desfilando rumbo a la Fiscalía, la realidad es otra: el propio Gertz Manero aclaró que no hay razón para citarlo, porque no existe vínculo directo con lo presuntamente hecho por Bermúdez Requena. Y ese guiño judicial es otra pieza que encaja en el tablero.
Mientras algunos especulaban con que perdería la coordinación en el Senado, ahora queda claro que tanto López Obrador como Claudia Sheinbaum están interesados en que se mantenga ahí.
Pocas veces se ve un amarre tan evidente, porque AMLO en su momento lo defendió: lo impulsó. Ahora se sabe que en un escenario donde la presión externa puede crecer (con Trump, con Washington, con la eterna sombra de los carteles), necesita a alguien de absoluta confianza que aguante el embate y, al mismo tiempo, cierre filas en el Congreso. Ese alguien es Adán.
Por eso, la respuesta del exgobernador ante las preguntas de los reporteros en el Senado es un capítulo que revela la lealtad con el expresidente.
Pero Adán no es un simple escudero; es la prolongación política de López Obrador. Y mientras algunos creen que su suerte depende de lo que pase en supuestas investigaciones, lo cierto es que su destino está atado al de quien lo formó y lo respalda.
Al final, la defensa de Adán se resume en un blindaje político. Y eso nos dice que esta alianza de mantendrá contra viento y marea.
: LA RÚBRICA
El cambio de la dirigencia de Movimiento Ciudadano en Tabasco se ha convertido en un campo de batalla, donde dos corrientes principales se disputan el control del partido. La fecha clave, a mediados de octubre, para la emisión de la convocatoria y el posterior cambio de coordinación estatal a principios de octubre o noviembre, se acerca, y con ella la tensión aumenta. Por un lado, tenemos al dirigente estatal, Pedro Palomeque Calzada, quien ha propuesto una terna exclusivamente femenina: Fanny Vargas, María Inés de la Fuente y Karla Rabelo, aunque todo mundo sabe que el respaldo oculto es para Vargas, parte de un cacicazgo encabezado por Pedro Jiménez León y que ha durado más de ocho años. Palomeque ha sido enfático al acusar a Gerardo Gaudiano de intentar “enturbiar el proceso”, calificándolo de “incongruente” y señalando que no maneja ni manejará el partido como si fuera su “empresa de construcción de casas”, aunque él mismo se ha lanzado a los brazos de Morena en el Congreso local, con Jorge Bracamonte como su socio y amigo íntimo. Frente a esta postura, Gaudiano ha delineado su propio “equipo” y ha impulsado a otros aspirantes para la dirigencia, incluyendo a Juan Pablo de la Fuente, Casilda Ruiz, Hernán Pérez Soto y Paty Lanestosa, además de las ya mencionadas Karla Rabelo y Minés de la Fuente. También ha marcado distancia sobre la inclusión de ciertos personajes, como Evaristo o Andrés Granier, sugiriendo una diferencia de criterio con la ”dirigencia actual”. Esto, en sí mismo, es un error garrafal de Gaudiano, porque Granier y Evaristo son activos políticos poderosos que pueden generar muchos votos a la causa naranja. La decisión final sobre el próximo líder de MC recaerá en la esfera nacional del partido. Según Gaudiano, la elección se toma en México y Jorge Álvarez Máynez podría estar a punto de tomar la decisión sobre a que grupo apoyar.
