BENDECIDO INICIO DE SEMANA
Un refrán dice que estamos en la casa del jabonero, donde el que no cae, resbala. Un árbol te está esperando para que lo plantes e inicien una era juntos
EL ANTÍDOTO
Las redes sociales se han convertido en un tribunal inquisitorio donde, sin pruebas fehacientes, los acusados son condenados al escarnio público sin oportunidad de defenderse. Lo peor es que sus detractores se esconden en el anonimato, pero tarde o temprano la vida les cobrará su factura.
La triste realidad
Estamos viviendo en un mundo putrefacto lleno de ego, ambición, envidia, ingratitud, traición y cobardía, donde nadie se salva, ni siquiera Dios, a quien culpan de todo: de lo que les sucedió en el pasado, lo que les sucede en el presente y lo que les sucederá en el futuro, sin asumir su propia responsabilidad.
Los juzgadores tampoco son dechados de virtudes
Estas personas que dañan a sus semejantes con actos anónimos están enojadas con la vida. No toleran el progreso y la felicidad de los demás, a quienes usan como chivos expiatorios para verter toda su frustración y coraje por no lograr sus objetivos personales, denostándolos y difamándolos. Estos «justos jueces» en su mayoría son de lo peor, pero se sienten dechados de virtudes con ropajes celestiales y se creen con la autoridad de impartir justicia.
Pedir perdón no es válido sin sustento
A la mayoría de los que tiran la piedra y esconden la mano se les puede observar en los diversos templos, de todos los credos, pidiendo perdón a Dios por sus actos. Sin embargo, una vez que concluyen las ceremonias, salen a seguir cometiendo lo mismo que están expiando ante el Creador.
Si quieres que te vaya bien en la vida
Si quieres que te vaya bien, no le hagas a los demás lo que no quieres para ti. Los resultados son sorprendentes: el que siembra bien y extingue la cizaña de la parcela de su vida cosechará frutos dulces, y no habrá poder humano que lo doblegue. Estás a tiempo de cambiar; a cada quien le llegará su momento, no te desesperes ni juzgues sin las pruebas pertinentes. Así que, tú dirás.
