Tiempo de Política
Mientras la oposición no encuentra el camino, ni quien la convoque para presentar un frente serio ante Morena y aliados, la primera presidenta de México mantiene una pendiente de aprobación cada vez más difícil de escalar para los detractores de la Cuarta Transformación.
El más reciente estudio demoscópico a cargo de la empresa Enkoll, publicado en el periódico español El País y difundido en W Radio, arroja una calificación nacional del 78 por ciento para el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Destaca en primer lugar el comparativo entre la aprobación al término del año uno de administración entre la presidenta Sheinbaum Pardo y el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, con una calificación para el tabasqueño de 72 por ciento. Es decir, su sucesora lo superó por seis puntos porcentuales.
En segunda instancia, se destaca que la mandataria durante sus primeros doce meses nunca ha bajado del 75 por ciento de aprobación nacional, con un pico máximo del 83 por ciento en el pasado mayo, cuando más presiones se tuvieron por parte de los Estados Unidos sobre los aranceles, las políticas migratorias y el trasiego de drogas hacia el vecino país del norte.
En tercer lugar, la estratificación partidista de la calificación explica el promedio de la aceptación del trabajo presidencial: Los morenistas aprobaron en un 91 por ciento; quienes se dijeron militantes o simpatizantes del PAN, un 73 por ciento; los priistas, un 72 por ciento y los simpatizantes de Movimiento Ciudadano, un 70 por ciento.
Igualmente, llama la atención el porcentaje de aprobación de quienes se declararon apartidistas de un 59 por ciento, por su similitud con la votación en la elección presidencial según el computo final del INE de un 59.7594 por ciento, correspondiente a los 35 millones 849 mil 484 sufragios a favor de Sheinbaum Pardo.
Algo tendrá que ver en el porcentaje de la aprobación presidencial que 13.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza; la estabilidad económica nacional con el récord de inversión extranjera directa; el aumento de las reservas del Banco de México; la apreciación del peso frente al dólar; el aumento real al salario mínimo, etc.
TIEMPO FUERA.- El pronóstico (con más deseo perverso que honestidad intelectual) de dirigentes de partidos de oposición; de viejos analistas políticos y periodistas, de que México se convertiría en la caótica Venezuela durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, no se cumplió.
¿Se cumplirá durante el gobierno de su sucesora Claudia Sheinbaum Pardo? 78 por ciento, casi 8 de 10 mexicanos, no lo creen.
