La Agenda en Red
Defender a un dictador como Nicolás Maduro no es casualidad. Es una señal clara de hacia dónde quieren llevar a México: al socialismo, al modelo que ha hundido a tantos países de América Latina.
Cuando las granjas digitales de la 4T se activan en redes para insultar y desacreditar a María Corina Machado —una mujer valiente, reconocida con el Nobel de la Paz— no lo hacen por ignorancia. Lo hacen porque les incomoda que la gente despierte. Porque saben que ese premio no se compra ni se regala: se gana con lucha, con dignidad, con historia.
No hay argumento válido para estar del lado de un tirano. Punto. Y menos para burlarse de un reconocimiento mundial como el Nobel, que representa la defensa de la paz, la libertad y los derechos humanos.
Hoy, desde Palacio Nacional, ya no hay hipocresía. Hay descaro. Ya no ocultan el rumbo: quieren llevarnos a un país totalitario, donde el poder se concentra, se impone y se justifica con leyes hechas a modo.
Sí, tienen el poder. Pero el pueblo tiene memoria. Y poco a poco, la base social está abriendo los ojos. Cada escándalo de corrupción, cada cinismo de los funcionarios de Morena, cada intento por silenciar la crítica, está dejando huella.
La verdad se abre paso. Y este tipo de actos —como atacar a una Nobel de la Paz por razones ideológicas— no se olvidan. Se documentan. Se denuncian. Se enfrentan.
Porque México no merece el silencio. Merece claridad. Merece dignidad. Merece que le digamos, sin miedo: fuera máscaras.
