CARTA ABIERTA
El cambio de la dirigencia estatal está en puerta, y todo apunta a que Pedro Palomeque, el dirigente saliente, maneja una estrategia clara para no perder el control dentro del partido. Sus dos alfiles para relevarlo son la exdiputada Fanny Vargas y el recién afiliado Luis Felipe Graham Zapata. Esta dupla es parte de un cálculo político para mantener el poder dentro de un grupo bien establecido desde hace más de diez años.
Fanny Vargas no llegaría sola; ella es hija de Javier Vargas Ramón, quien junto con Pedro Jiménez León, compadre de Palomeque, ha acaparado la hegemonía de Movimiento Ciudadano en el exedén. Son los verdaderos operadores y dueños del control partidista.
La aspiración de Vargas tiene el inevitable respaldo velado de Palomeque y Jiménez León. El otro favorito, Luis Felipe Graham, proviene del PRI y debe su reciente afiliación y oportunidad justamente a esos dos “Pedros.” En términos netos, Graham Zapata es un caballo de Troya, una pieza del ajedrez que intenta entrar de manera sigilosa sin que el grueso de la militancia lo advierta.
Este movimiento es un albazo político de Palomeque para imponer su propia sucesión y mantener la línea de mando intacta. No es casualidad que se privilegie a Vargas y a Graham, dos perfiles moldeables y muy ligados a la vieja guardia que domina los hilos naranjas desde siempre.
Del otro lado, el grupo rival capitaneado por Gerardo Gaudiano Rovirosa busca romper con este control. Apoya a Patricia Lanestosa, Minés de la Fuente, Katia Ravelo y Hernán Pérez Soto; todos con la intención de dar un giro al partido. Y como existe interés por parte de Jorge Álvarez Maynez de que la dirigencia estatal sea para una mujer, ello enfoca las miradas en Lanestosa, Minés y Katia, las abanderadas de esta corriente gaudianista.
El choque entre estos dos grupos es la definición del futuro político de Movimiento Ciudadano en Tabasco. La importancia del cambio trasciende, ya que el partido se perfila como la principal oposición para las elecciones de 2027, superando por mucho al PRD,PRI y PAN. Pero esta fuerza será desperdiciada si los compadres Palomeque y Jiménez logran imponer su cartas.
La realidad es: pese a que Movimiento Ciudadano se presenta en el país como el partido anti-establishment, en Tabasco está cómodo en un pacto secreto en el Congreso local con el morenista Jorge Bracamonte. Esto hace que la dirigencia estatal y su estrategia de sucesión funcionen como una blindaje al oficialismo, más que como una opción realmente opositora.
El reto para los militantes y aspirantes es resistir este albazo y lograr que la renovación sea con la verdadera participación de la base. De no ser así, el partido seguirá dominado por una camarilla de viejos aliados, alejándose de su promesa de ser una opción real y alternativa.
En pocas palabras: la sensación es que Los Pedros no soltarán el timón tan fácilmente y han elegido a sus favoritos para asegurar que el control político continúe en su círculo íntimo, bajo la fachada de un relevo generacional y paritario.
:LA RÚBRICA
Luisa María Alcalde anunció en Villahermosa la expulsión definitiva de Hernán Bermúdez Requena de Morena, luego de que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia decidiera retirarle la militancia por sus presuntos vínculos como líder de la organización criminal “La Barredora”. Esta medida, tomada el 2 de octubre de 2025, implica la cancelación total de sus derechos partidistas. Bermúdez enfrenta acusaciones confirmadas en un proceso judicial desde septiembre. La suspensión de sus derechos comenzó al inicio de la investigación, y finalmente con la sentencia judicial, se concretó su expulsión definitiva del partido. La dirigente nacional enfatizó que la investigación fue iniciada por Morena, destacando que no hay lugar para la impunidad ni complicidades dentro del partido. También rechazó comparaciones con casos anteriores de corrupción en otros partidos, asegurando que Morena actúa con transparencia y rigor en la persecución de la corrupción. Eso dijo… Las lluvias intensas que han golpeado a varias regiones de México, con saldo trágico en muertos y daños, deben ser un llamado urgente para que Tabasco tome medidas preventivas eficaces. Aunque la Comisión Nacional del Agua anticipa que no habrá inundaciones catastróficas este año, la realidad nos recuerda que Tabasco ha sufrido inundaciones graves en 2007 y 2020 que causaron pérdidas humanas y materiales significativas. Las recientes crecidas de ríos y desbordamientos, como en Balancán, demuestran que la amenaza persiste y que la preparación debe ser permanente. Es indispensable que las autoridades tabasqueñas refuercen la vigilancia hidrológica, el mantenimiento de infraestructuras, y los protocolos de evacuación. Solo así se podrá evitar que miles de familias vuelvan a vivir con miedo ante cada temporada de lluvias.
