CARTA ABIERTA
A veces hay más gusto por el escándalo que por el entendimiento. La aprobación de la cuenta pública 2024 del Poder Ejecutivo en Tabasco lo demuestra: algunos querían ver arder el circo sin darse cuenta de que el número ya había terminado. La expresión popular “buscarle tres pies al gato” encaja perfectamente con quienes pretendían complicar lo que, por ley, es bastante claro.
El ejercicio fiscal comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2024 abarca dos periodos: los últimos nueve meses del gobierno interino de Carlos Manuel Merino Campos y los tres primeros del mandatario, Javier May. No existe forma legal de separar esas etapas. La cuenta debía aprobarse o reprobarse en bloque, y así lo resolvió el Congreso local, tras recibir el informe del Órgano Superior de Fiscalización (OSFE).
Pese a los rumores y las expectativas de algunos, dentro y fuera del partido, la cuenta del Capitán Merino salió bien librada. El dictamen aprobatorio se impuso con 25 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones. La llamada “aplanadora” de Morena, PT y PVEM operó con disciplina, dejando sin efecto la moción suspensiva que intentó frenar la votación. En contraste, MC, PRI y PRD se quedaron con el papel de observadores críticos, pero sin fuerza numérica para cambiar el resultado.
El significado político es evidente: Merino ha logrado cerrar su ciclo en Tabasco sin lastres administrativos, a pesar de los intentos de algunos grupos por pasarle factura. La aprobación de su cuenta pública es, en los hechos, una validación de que su gestión resistió el escrutinio. Desde su actual encargo al frente de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), puede continuar su trabajo sin que el pasado lo persiga.
Las observaciones detectadas por el OSFE deberán solventarse, como en toda revisión, pero nada indica irregularidades de fondo. Los que buscaban encontrar “la tercera pata” del gato terminaron mordiéndose la lengua, porque a veces olvida que no todo conflicto es conspiración.
Al final, los hechos son tercos: el Congreso aprobó las cuentas de los tres poderes y organismos autónomos, y sólo reprobó tres ayuntamientos: Cunduacán, Jalpa de Méndez y Paraíso. Mientras tanto, Merino confirma que gobernó con limpieza. Lo demás son maullidos de quienes, por costumbre o conveniencia, siguen buscándole tres pies al gato.
:LA RÚBRICA
Jesús Abraham Cano pasará a la historia no como el primer alcalde independiente de Tabasco, sino como una gran decepción. Llegó al poder prometiendo autonomía, honestidad y cercanía con la gente, pero terminó aliado de facto con Morena. Su independencia fue solo un disfraz para acomodarse en el poder, y su gobierno un reflejo de soberbia, improvisación y tolerancia ante el avance de la criminalidad en Cunduacán. Hoy, el llamado “Chelo” Cano es un cadáver insepulto de la política. Sin capital moral ni respaldo ciudadano, intenta disfrazar de persecución lo que en realidad son los efectos de su propia incompetencia. La reprobación de su cuenta pública 2024 no es un ajuste de cuentas político, sino una consecuencia de su pésima administración y del incumplimiento sistemático de sus promesas. Mientras alega victimismo, los números lo condenan y la memoria ciudadana lo desmiente. Si las acusaciones en su contra se confirman, lo que corresponde no es compasión, sino prisión. Cano tuvo la oportunidad de dignificar la figura del alcalde independiente; prefirió el oportunismo. Hoy paga el precio de su propio engaño, convertido en un fantasma que vaga entre el descrédito… Teapa vive desde hace meses una historia de suspenso que combina tragedia, política y justicia morenista. Todo comenzó el 12 de junio con la captura de Hiram Llergo Latournarie, esposo de la exalcaldesa Alma Rosa Espadas y hermano del funcionario federal Mario Llergo. El hecho cimbró la política local, pues Hiram fue señalado dentro de una investigación abierta por denuncia anónima. Dos meses y medio después, ya libre bajo suspensión definitiva, reapareció en la Cámara de Diputados federal para declararse víctima de persecución política, arropado por dirigentes del Partido del Trabajo. El 18 de octubre, el fallecimiento de Alma Espadas conmocionó a Teapa. Su partida generó un profundo pesar entre familiares, amigos y sectores sociales que reconocieron su labor al frente del municipio. Pero apenas cuatro días después, la historia dio un nuevo giro: el exsecretario del Ayuntamiento, Iván García Sánchez, fue detenido por presuntos vínculos con el cártel de La Barredora. El coordinador de Morena en el Congreso local, Jorge Bracamonte Hernández, afirmó que estas detenciones no desprestigian a su partido, sino que demuestran el compromiso de cero impunidad. “Para nosotros lo importante es que, si alguien infringió la ley, sea del color que sea, debe enfrentar las consecuencias”, dijo. Así, Teapa queda marcada por un clima de tensión donde las lealtades políticas, las sospechas y las tragedias personales se entrelazan en una historia aún inconclusa.
