CARTA ABIERTA
Como si fuera un guion de intriga política, el caso de Simón Levy tiene todos los ingredientes de una novela policiaca moderna: una detención internacional anunciada por la Interpol, un video del presunto detenido asegurando estar libre, un supuesto atentado y la sombra de un conflicto con el poder. Lo único claro, por ahora, es que nadie parece decir toda la verdad.
La Fiscalía de la Ciudad de México asegura que Levy fue detenido en Portugal, con fines de extradición, y que Interpol fue notificada del hecho. Incluso, la presidenta informó de ello en su conferencia matutina.
Sin embargo, el propio Levy apareció en un video desde lo que afirma ser Washington D.C., sonriente y desafiante, negando haber sido capturado. “Aquí estoy, presidenta”, dijo, en un tono más de quien envía un mensaje cifrado que una aclaración.
Pero el asunto se vuelve más oscuro cuando él mismo denuncia que sufrió un atentado apenas horas antes de que se difundiera la noticia de su supuesta aprehensión. Según su relato, escapó de un ataque armado que, insinúa, podría tener motivaciones políticas.
¿A quién creerle entonces?
La Fiscalía no muestra pruebas visibles de la detención. Levy, quien antes fue un férreo defensor de la 4T y ahora se ha vuelto un fuerte crítico de ella, tampoco ofrece evidencias de su ubicación.
Entre el boletín oficial y el video casero, el público queda atrapado en una trama donde la verdad se diluye entre la desconfianza y el espectáculo mediático.
Mientras tanto, la pregunta flota en el aire: ¿fue detenido o se trata de una historia fabricada para ocultar algo más?
Distinguir la realidad de la ficción en este asunto de un particular como Simón Levy, que no es narcotraficante ni asesino ni huachicolero, parece una tarea muy difícil.
: LA RÚBRICA
El nuevo vocero de Morena en Tabasco, Roberto Romero del Valle, ha llegado con la espada desenvainada para plantarle cara a una oposición acostumbrada a no recibir réplicas a sus acusaciones contra el oficialismo. De extracción genuina de izquierda, Del Valle presentará sendas demandas ante el Instituto Electoral contra el diputado federal Erubiel Alonso y contra el representante del PRD, José Manuel Rodríguez Nataren. En el primer caso, el priista será denunciado por actos anticipados de campaña por su Primer Informe Legislativo, y en el segundo expediente se señala una usurpación de funciones al presentarse ante la autoridad como abogado sin tener el título correspondiente. Al vocero morenista ya se le ha empezando a llamar el ‘Noroña choco’, por aquello de la combatividad discursiva frente a los opositores.
