El alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, apodado el «Bukele mexicano» por su política de mano dura contra el crimen organizado, fue asesinado a tiros la noche del sábado 1 de noviembre de 2025. Este trágico suceso ha conmocionado al país, revelando el clima de terror y la violencia persistente en gran parte de México.
Manzo, un alcalde independiente, se había ganado notoriedad nacional por su enfoque confrontativo hacia los cárteles de la droga, desafiando la estrategia federal de «abrazos no balazos». En varias ocasiones, expresó su indignación ante la inacción de las autoridades de impartición de justicia y llegó a advertir que, si las circunstancias los obligaban, convocaría al pueblo a tomar las armas contra los delincuentes, ante el vacío institucional. Su postura firme lo convirtió en una figura de esperanza en la lucha por la seguridad en una de las regiones más asediadas por la violencia en Michoacán.
El ataque armado ocurrió en el Centro Histórico de Uruapan, durante el Festival de Velas, un evento público importante. Su asesinato representa un golpe simbólico a los esfuerzos locales por recuperar la paz y subraya los inmensos riesgos que enfrentan los funcionarios públicos que desafían al crimen organizado. La noticia de su muerte ha generado una ola de indignación y llamados a la justicia, con el gabinete de seguridad federal comprometiéndose a apoyar a la fiscalía y al gobierno de Michoacán en la búsqueda de los responsables.
El alcalde Carlos Manzo era una figura política notable por su afiliación partidista fluctuante y su condición de independiente en el momento de su muerte.
Si bien Manzo tuvo una historia previa de militancia o al menos candidatura con Morena en el pasado, para la elección que lo llevó a la alcaldía de Uruapan y en el ejercicio de su cargo, él se identificaba como un funcionario independiente. Lideraba un proyecto político local llamado «Uruapan Avanza» que no estaba directamente afiliado a los partidos políticos mayoritarios nacionales.
Su independencia política fue un elemento clave de su imagen pública y de su discurso de mano dura contra el crimen organizado, lo que le permitió distanciarse de las políticas federales y estatales y presentarse como una alternativa local y autónoma.
Efectivamente, existe una precisión importante respecto a la afiliación política de Carlos Manzo. Aunque anteriormente fue diputado federal por Morena durante la legislatura 2021-2024, para el momento de su asesinato ejercía como alcalde de Uruapan de forma independiente.
Manzo se postuló y ganó la alcaldía en las elecciones más recientes sin el respaldo de ningún partido político, lo que le otorgó una identidad política particular en el contexto local. Su anterior militancia en Morena y su posterior decisión de ser independiente fueron parte de su trayectoria política antes de su trágico final.
