CARTA ABIERTA
AMLO ha estado ausente del ojo público desde la elección judicial de junio, un hecho que contrasta con la intensa actividad y controversia de su sexenio y el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum. Su desaparición ha generado múltiples conjeturas sobre su paradero y su influencia en la política nacional.
Más allá del rancho «La Chingada», en su momento manifestó su intención de retirarse tras concluir su mandato. En efecto, desde meses antes de abandonar la presidencia ya planeaba mudarse a esta finca y, aunque se especula que podría viajar o mantenerse en otros lugares, no hay confirmación oficial de que esté residiendo en otro país, como Cuba, o realizando visitas secretas a Venezuela, como algunos analistas han sugerido.
Tampoco se ha confirmado que vaya a realizar a fin de año una gira de agradecimiento por el país, como supuestamente le propuso Adán Augusto, según información publicada por el portal electrónico La Política Online.
Pero a pesar de su ausencia pública, se dice que López Obrador sigue teniendo influencia política. Algunas fuentes periodísticas indican que sus allegados, como su exsecretario particular Alejandro Esquer y el propio Adán Augusto, mantienen comunicación directa con él y ejecutan instrucciones políticas de manera discreta.
Por ejemplo, recientes maniobras legislativas como la polémica sobre la reforma a la ley de amparo con retroactividad, se dice que fueron orquestadas desde su entorno, si bien Sheinbaum optó al principio por desautorizarlas.
La ausencia de AMLO cobra relevancia en un contexto en que el saldo de su gobierno se encuentra bajo fuerte crítica por múltiples escándalos: el huachicol fiscal, la crisis de los productores de maíz, la inseguridad, casos de corrupción, el desabasto de medicinas, el endeudamiento sin precedente, y el enfriamiento económico.
Todo ello forma parte de la herencia dejada a la administración Sheinbaum, quien busca consolidar un liderazgo propio, aunque a veces con cierta distancia del expresidente en temas como la seguridad y el combate a la corrupción.
El 13 de noviembre, fecha en que AMLO cumplirá 71 años, será un momento importante para observar si decide reaparecer públicamente o si continuará con su retiro a la sombra, alimentando así la expectación política y mediática.
:LA RÚBRICA
La extorsión se ha convertido en un fenómeno silencioso pero devastador en Tabasco. Según datos del presidente de la Comisión Nacional de Seguridad de Coparmex, Jorge Peñúñuri Antoja, ocho de cada diez víctimas no denuncian, lo que significa que el delito opera en la sombra, sin control ni castigo. En números oficiales apenas se registran veinte casos, una cifra absurda frente a la realidad que empresarios y ciudadanos padecen a diario. Cuando el ciudadano no denuncia porque teme más al sistema que al delincuente, el Estado ha perdido su autoridad moral. Lo advirtió en una conferencia de prensa en Villahermosa: mientras la extorsión siga mal tipificada en los códigos penales y sin herramientas jurídicas adecuadas, no habrá manera de medir ni de frenar este delito. El Congreso de Tabasco tiene en sus manos una oportunidad concreta: homologar la ley general de extorsión que Coparmex impulsa desde 2023. No hacerlo sería dejar el campo libre a los extorsionadores y prolongar una impunidad que ya genera pérdidas superiores a 21 mil millones de pesos al año en todo el país…. Desde una perspectiva política, el caso Carlos Manzo opera como un potente mecanismo de inhibición democrática, orillando a la cooptación o el retiro de aspirantes a cargos locales en zonas de alta presencia criminal, degradando la calidad democrática de las elecciones de 2027. El magnicidio marca un punto de inflexión donde la violencia se consolida como una herramienta de ingeniería política utilizada para proteger vastos intereses económicos ilícitos. Las proyecciones a futuro indican un aumento del riesgo para la autoridad municipal y una erosión profunda de la capacidad de respuesta institucional de los gobiernos estatales y de la Federación. Los homicidios dolosos en el país y la impunidad crónica están llevando a una crisis de confianza que afectará la inversión y la estabilidad. Por todo esto, el “Plan Michoacán” es la prueba de fuego para la gestión de Sheinbaum.
