CARTA ABIERTA
La salida de Evaristo Hernández de Morena no sorprende a nadie que siga de cerca el reacomodo de piezas rumbo a 2027 y 2030. Lo que sí llama la atención es su destino: Movimiento Ciudadano. No se trata de un “salto natural” ni de una decisión motivada por diferencias ideológicas. La invitación proviene del grupo cercano al dirigente estatal, Pedro Palomeque Calzada, quien desde hace meses maniobra para frenar la ruta de Gerardo Gaudiano hacia 2030 dentro del partido naranja.
El movimiento tampoco es producto de una fuerza política independiente. Evaristo y su compadre Humberto de los Santos Bertruy intentaron durante años levantar estructuras que les permitieran revivir viejos tiempos, pero los números nunca les alcanzaron. Hoy saben que no pueden armar un nuevo partido, así que buscan otro camino: colarse a un instituto ya existente, maquillarlo de pluralidad y ponerlo al servicio de intereses externos. Movimiento Ciudadano se convierte así en un trampolín, no en un proyecto propio.
La maniobra tiene un objetivo evidente: colocar a MC como un anexo funcional de Morena en Tabasco. Esto solo es posible con la complacencia de Palomeque, quien actúa más como operador satélite que como dirigente autónomo. Con Evaristo dentro, el partido sigue como refugio de personajes que sí pueden ser útiles para cumplir encargos.
En esta historia aparece también una sombra nacional: Marcelo Ebrard. Aunque desplazado por ahora de la élite guinda, se mantiene activo y sin señalamientos legales que lo frenen. Para él, contar con un grupo leal en Tabasco —un territorio clave por su peso político y simbólico— es importante. La incorporación de Evaristo podría fungir como avanzada de su proyecto presidencial, disfrazada de “reacomodo local”.
Mientras tanto, Morena responde con frialdad. José Ramiro López Obrador repitió la postura oficial: hay libertad para entrar y salir, y las candidaturas se definen por encuestas. Entre líneas deja que la partida de Evaristo no altere nada dentro del tablero guinda. Y, en efecto, no lo altera: Evaristo ya no representa una amenaza interna para Morena. Su apuesta está en otro lugar.
La pregunta es si Movimiento Ciudadano permitirá que su futuro se decida en arreglos ajenos o si defenderá el proyecto de Gaudiano, que ahora respalda Pedro Jiménez León tras la traición de Palomeque y Javier Vargas Ramón, padre de la aspirante a tomar la dirigencia : Fanny Vargas. En ese punto se jugará la verdadera disputa.
:LA RÚBRICA
Yolanda Osuna hizo lo correcto: cortar la especulación y asumir el control del tema. Frente a la denuncia de una locataria por presunto abuso en el operativo del mercado Pino Suárez, la alcaldesa no salió a justificar a su personal ni a descalificar a la comerciante. Anunció una revisión completa del procedimiento. Recordó algo: el orden dentro del mercado es una obligación de la autoridad y un derecho de los ciudadanos. Si los pasillos están obstruidos, las quejas llegan y el municipio debe actuar. Pero actuar no significa atropellar; significa aplicar la norma con rigor y sin excesos. Por eso la investigación interna es indispensable. Al mismo tiempo, la alcaldesa desactivó la narrativa del “caos” en el Pino Suárez. Recordó las inversiones recientes y la mejora en la operación del inmueble, un contraste evidente con el deterioro que arrastraba hace algunos años… Javier May aprovechó la visita de Claudia Sheinbaum para dejar claro que su gobierno se mueve bajo su impulso. Subrayó que la presidenta “quiere a Tabasco” y que el estado responde con la misma cercanía. Su mensaje buscó mostrar un frente alineado. Cada obra mencionada (becas, carretera, hospital, universidad y planta de chocolate) sirvió como prueba de esa sincronía. May habló de respaldo total a la mandataria y de su disposición a seguir su ruta sin desviaciones… La narrativa oficial intenta ordenar el caos del 15–N, pero la realidad sigue sin cuadrar. La Fiscalía de la Ciudad de México admite que ninguno de los jóvenes detenidos pertenece al llamado Bloque Negro, ese grupo señalado desde el primer minuto como el origen de los destrozos. Esa sola confesión abre una grieta en el discurso institucional: si los presuntos provocadores no están entre los arrestados, ¿por qué los únicos en prisión preventiva son muchachos que marcharon con la Generación Z? Lo que las autoridades presentan como “investigaciones sólidas” huele más a una maniobra para cubrir la ausencia de los verdaderos responsables. Los videos, testimonios y el propio comunicado de la Fiscalía dejan claro que hubo un grupo ajeno a la protesta que encendió la mecha, grupo que podría ser parte de un grupo interno de Morena que busca desestabilizar el Gobierno de Sheinbaum. Aun así, el castigo recae sobre quienes acudieron a manifestarse en paz. La acusación de “intento de homicidio” contra estos jóvenes es injusta; es una señal preocupante para quienes creen en el derecho a protestar sin miedo a terminar fichados. La exigencia social es urgente: dejarlos libres. Las autoridades deben dirigir sus esfuerzos hacia quienes realmente organizaron la agresión, porque podrían estar dentro de casa… La abuela de Carlos Manzo fue objeto de burlas en redes sociales. Estas agresiones fueron especialmente dolorosas, considerando que acudió como forma de protesta por el magnicidio de su nieto. La presencia de la abuela del Alcalde del Sombrero fue un acto de valentía y homenaje, que algunos no respetaron. Las burlas evidencian ruindad hacia quienes, a pesar del dolor y la pérdida, siguen luchando por justicia y memoria.
