CARTA ABIERTA
El escándalo que envuelve al senador Pedro Haces se centra en las extorsiones millonarias operadas por sus subalternos en La Laguna, lo que constituye otro escándalo que pone de nuevo a Morena como foco de atención
La acusación de complicidad es rotunda: para los transportistas, representados por Saúl López (delegado de la AMOTAC), es «imposible» que Pedro Haces no supiera lo que hacía Edgar Rodríguez Ortiz, alias «El Limones», su secretario de organización.
La relación era un «secreto a voces» en Gómez Palacio; Haces lo nombró personalmente y se les veía continuamente en reuniones públicas y privadas, incluso en fotografías con Nasaél Armando Covián Duarte, alias «El Muñeco» (Secretario General de la CATEM en Durango, reconocido por Haces). Estas imágenes, que documentaban los agradecimientos a Haces, desaparecieron de las redes sociales tras la detención de «El Limones».
El delito central es la extorsión, un esquema de «delincuencia organizada sindicalizada» donde los «narcosindicatos» utilizan su estructura política para monopolizar elecciones, mercados, incluyendo obras públicas y ganado. El periodista Óscar Valderas calificó las negaciones de Haces como un «descaro y cinismo», subrayando que maneja la CATEM con una «mirada de acero» y que nada se mueve sin su voluntad.
El gobernador de Coahuila, el priista Manolo Jiménez, confirmó que «El Limones» era oficialmente el secretario de organización de la CATEM, e indicó que «no se puede defender lo indefendible» ante las numerosas evidencias de la relación con Haces.
Ante esta vinculación, Omar García Harfuch declaró que el gobierno federal no investigaba el vínculo de la CATEM con las extorsiones, sino la conexión de «El Limones» con un grupo criminal. Haces usó esta declaración para deslindarse, aunque la acción de ‘Batman’ fue vista como un rompimiento del pacto de impunidad.
Esta es la pregunta que Pedro Haces debe responder: ¿Es posible que el líder de una confederación de su propiedad ignorara la operación armada, violenta y sistémica de su secretario, o esta red criminal era, de hecho, una estructura de poder paralela que tenía su bendición?
:LA RÚBRICA
Se pensaba que el pacto con la criminalidad solo vestía de un color, pero el periodista Raymundo Riva Palacio expone las fuertes sospechas de EE.UU. sobre el gobierno panista de Maru Campos en Chihuahua. La cancelación de la visa al fiscal antisecuestros y el inminente retiro a otro funcionario de mayor rango son señales de algo mucho mayor. Washington mira con desconfianza la omisión de Campos en hacer ajustes en áreas críticas de seguridad y justicia. La trama no es solo de Morena o el PAN. Se observa en Jalisco y Nuevo León (con Movimiento Ciudadano). Es una confirmación: desde las épocas del PRI, el delito ha sentado sus reales en todo el espectro del poder, sin importar el partido.
