CARTAS A MI TIERRA
25 AÑOS DEL SIGLO XXI
Transición institucional del fomento económico
2000-2025
TABASCO
El desmantelamiento institucional
Estimados paisanos:
Esta historia se cuenta sola.
Empezaré a contárselas desde el presente, diciéndoles que estamos casi sin capacidades y sin herramientas financieras competitivas para estar en condiciones de poner en marcha una “Política Industrial” post-petróleo; desde luego que esta situación no es gratuita, es producto del tránsito institucional del fomento económico de fines del siglo pasado y hasta donde nos llevaron sus procesos de desmantelamiento con sus terribles consecuencias en estos primero 25 años del siglo XXI.
Por eso en esta ocasión quisiera comenzar por lo que pudiera suponer son sus conclusiones, lo haré partiendo de un análisis crítico, de ustedes dependerá si como en las novelas quisieran ir más al fondo de la trama continuando con la lectura de esta carta.
El Análisis Crítico
I. La Secretaría de Fomento Económico. A finales de los 90 y principios de los 2000 la institución clave era la SEFOE (Secretaría de Fomento Económico): Era el organismo rector. Su misión era diversificar la economía para no depender solo de PEMEX.
Irónicamente, se volvió a fusionar en el gobierno actual, cuando en su primera fusión en el 2002 se vio que su “turistización” fue un error estratégico.
Tropezamos con la misma piedra 22 años después.
II. Lo Fondos. Estos fueron sufriendo un «desmantelamiento por ineficiencia y corrupción» a lo largo de los años. Hoy en la práctica son oficinas de gestión de deudas y microapoyos sociales, perdieron su autonomía operativa y dejaron de ser entidades financieras técnicas, su enfoque ahora es más social/asistencial. Tambien perdieron su identidad industrial, porque los montos de los apoyos no están diseñados para escalar una industria. Se centralizaron los apoyos que se daban a través de ellos diluyéndose el enfoque técnico industrial.
III. La Fundación Tabasco. Ya no existe. El declive de la Fundación Tabasco se debió a una mezcla de cambios políticos y porque transitó de un modelo donde los empresarios y el gobierno co-gestionaban el desarrollo económico a la burocratización y los clusters que gestionaron fueron el último intento serio de planificación industrial técnica antes de que la política económica se volviera meramente asistencial.
Ahora recorramos la ruta del desmantelamiento.
La Secretaría.
En Tabasco, el ecosistema de fomento económico al cierre de 2000 era muy distinto al nacional, pues estaba profundamente marcado por la «petrolización» de la economía y un fuerte componente agroindustrial. En las últimas dos décadas, este pasó por tres grandes crisis de identidad: A. La Fusión y la «Turistización» (2002-2012), B. La Crisis Petrolera y el Abandono (2013-2018) y C. La Reconfiguración por Proyectos Federales (2019-2024).
A. La Fusión y la «Turistización» (2002-2012)
En 2002 se crea la SDET (Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo). Para algunos el error estratégico aquí fue que el fomento industrial quedó a menudo en segundo plano frente a la promoción de festivales y eventos turísticos y para otros fue la pérdida de identidad y autonomía del sector turismo, el cual quedó subordinado presupuestal y operativamente a las prioridades generales de desarrollo económico y a la industria petrolera. No fue sino hasta años después (en administraciones posteriores) que se reconoció la necesidad de devolverle al turismo su rango de Secretaría independiente para poder competir con otros destinos vecinos de la región sur-sureste.
B. La Crisis Petrolera y el Abandono (2013-2018)
Con la caída de los precios del petróleo y la Reforma Energética, el ecosistema de fomento en Tabasco entró en shock. La banca de desarrollo local se debilitó y los fondos estatales se volvieron insuficientes para rescatar a las PYMES locales que quebraban ante la falta de pagos de proveedores de PEMEX y las instituciones que apoyaban a la agroindustria de alta manufactura perdieron subsidios estatales y federales, lo que las mató.
C. La Reconfiguración por Proyectos Federales (2019-2024)
En la administración reciente, el fomento económico estatal se subordinó a la estrategia federal y la SDET (Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo) cambió a SEDEC (Secretaría para el Desarrollo Económico y la Competitividad), eliminando el área de Turismo para crear una secretaría propia.
Los instrumentos.
Ahora bien, respecto a los instrumentos de financiamiento, apoyos y de gestión de la competitividad para el desarrollo del estado, desde el FIDET (Fideicomiso para la Promoción Turística del Estado de Tabasco), que se fundó a raíz de la implementación del Impuesto sobre Hospedaje, se pusieron en marcha otros como el Fondo Tabasco como motor financiero para los empresarios que no tenían acceso a la banca comercial. Así como entre otros:
El Fondo Empresarial de Tabasco para impulsar la competitividad de las empresas locales; el Fideicomiso para el Desarrollo Industrial de Tabasco (FINTAB), enfocado en el fortalecimiento de la infraestructura en zonas estratégicas y en incentivar la inversión de capital en actividades industriales, comerciales y de servicios consideradas prioritarias para el estado; y el Fideicomiso para el Fomento y Desarrollo de las Empresas del Estado de Tabasco (FIDEET) para apoyar a empresas nuevas o en operación en proyectos de inversión con alto impacto social o tecnológico y que se utilizó para financiar ferias, festivales y proyectos de cámaras empresariales.
¿Qué pasó con ellos?
Se convirtieron en una «caja chica» política. Muchos créditos o apoyos se otorgaron por amiguismo y nunca se cobraron. Sus carteras vencidas eran tan alta por créditos incobrables que entraron en crisis financiera y algunos de ellos cayeron en el desprestigio.
Perdieron relevancia por ser muy cuestionados y criticados por la opacidad en la asignación de recursos a organizaciones empresariales o profesionales amigas del gobierno en turno, financiar proyectos de bajo impacto y por destinar recursos a gastos ajenos al propósito planteado originalmente.
La Fundación Tabasco
Este fue un organismo clave y muy particular en el ecosistema de fomento del estado. Era un espacio de encuentro donde el empresario tenía voz y voto real en la estrategia del estado. Fue creada con la visión de ser el brazo ejecutor de la “competitividad adoptando el modelo de clusters (Gobierno-Academia-Iniciativa Privada).
¿Porqué la fueron desapareciendo?
Originalmente la Fundación tenía una junta de gobierno con fuerte presencia de empresarios. Con el paso de los sexenios el gobierno estatal fue tomando un control más directo, erosionando su autonomía, lo que ahuyentó a la iniciativa privada.
El desmantelamiento del sistema de clusters que organizaron se debió a tres factores: 1º Visión Sexenal: Cada nuevo gobierno quería su propio «gran proyecto» y dejaba de financiar los clusters del anterior, cuando requieren de 10 a 15 años para madurar; 2º la «Sombra» de PEMEX: El sector petrolero era tan rentable y absorbente que perdieron interés para los inversionistas; y 3º la Burocratización: los clusters dejaron de ser asociaciones empresariales para convertirse en «listas de beneficiarios» de subsidios, perdiendo su espíritu competitivo.
Para concluir.
Seguro en la lectura de la cartas pasadas y en esta se habrán dado cuenta de lo que fuimos dejando en el camino, como los planes y estrategias que no cristalizaron por las políticas sexenales y el celo político de los gobernantes que evitaron la continuidad de los proyectos; del mal manejo de los fondos destinados a los múltiples instrumentos de financiamiento de apoyo y de los espacios de encuentro donde los empresarios tenían voz y voto real en la estrategia del estado que no terminaron bien.
También de las puertas que con un gran esfuerzo se fueron abriendo con las misiones comerciales y representaciones en el país y en el extranjero que quedaron en el olvido; y como la búsqueda de la “competitividad, el enfoque en la “Calidad Total” y la profesionalización” del empresariado tabasqueño con capacitación de alto nivel para sacarlo de su dependencia exclusiva de PEMEX, se tiró por la borda.
Las instituciones como brazos de los planes, estrategias y prioridades de los gobiernos, deben de contar con la robustez que les permita transitar el largo plazo y las coyunturas económicas, políticas y las sociales, pero pueden más las decisiones de los gobernantes en turno, hasta llegar incluso a desaparecerlas.
Por lo menos que nos sirva de experiencia esta mala historia para no repetirla.
