CÁBALA
En cuando menos tres de las empresas encuestadoras que en los últimos años han realizado cualquier tipo de ejercicios demoscópicos para medir el impacto de las organizaciones partidistas, han coincidido en resultados que ubican a opositores marcando la agenda mediática en la entidad.
Inclinando el impacto generado en redes sociales particularmente en terrenos de la inseguridad, salud y el desempleo, el panorama desde luego refleja un fenómeno que se ha generalizado en la mayor parte de los estados del país.
Nada novedoso pues.
Sin embargo en los últimos días, la agenda despertó una discusión que en 2018 fue bautizada como el famoso “pacto de impunidad” ya en el terreno escabroso para la 4T: corrupción e impunidad.
Y fue desde luego un PRI, casi moribundo para muchos, quien colocó el “cascabel al gato” al retomar el debate sobre las investigaciones del ex gobernador Arturo Núñez Jiménez y el famoso desfalco a las arcas estatales.
Como se recordará en la revisión de las cuentas de su último año, el gabinete de Núñez, incluyendo su esposa Martha Lilia, registró observaciones del Órgano Superior de Fiscalización (OSFE) por más de cuatro mil 497 millones de pesos, que hasta donde se conoce nunca fueron solventados.
Quizás el único “chivo expiatorio” de esa investigación, fue el encarcelamiento – pero ya libre en la actualidad- del ex presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Jorge Priego Solís, sujeto a investigación por no justificar el destino de 104 millones de pesos.
La cereza del pastel en este “pacto de impunidad”, fue la denuncia contra 12 ex alcaldes con observaciones no solventadas por alrededor de 800 millones de pesos, cuyos responsables inclusive, se han incluido en algunas aspiraciones a cargos de elección popular para el 2027.
“Todo el mundo”, gira su mirada al OSFE, en medio además de las investigaciones sobre el desfalco al ISSET.
De ese tamaño pues, el tema del combate a la corrupción en el trópico y sus posibles efectos en la elección intermedia del próximo año, que en Tabasco, será debate entre las izquierdas que no quieren colgarse “el efecto Núñez” como propio.
Con una oposición “ sin fuerza”, que fue menospreciada en Oaxaca el domingo pasado y que sin “traer nada”, continúa marcando agenda.
Veremos.
Kybalión.- Por alguna razón, se frenaron en algunos frentes chocos, señalamientos y acusaciones contra el ex gobernador y líder del senado Adán Augusto López Hernández.
La serpiente de las dos cabezas fue mutilada a tiempo dicen en radio pasillo.
¿Será?
