BENDECIDO FIN DE SEMANA. BUSCAR LA FELICIDAD NO ES TAREA FÁCIL; SE REQUIERE DE CONSTANCIA Y EMPEÑO. ¡ÁNIMO!
SIEMBRE UN ÁRBOL Y CONSIDÉRELO COMO UN MIEMBRO DE SU FAMILIA
EL ANTÍDOTO
El significado de esta palabra se refiere a la destrucción física, simbólica y funcional de una ciudad, ya sea ocasionada por una planificación deficiente, gentrificación o negligencia política. Esto conlleva la pérdida de la identidad, la memoria y la calidad de vida urbana, transformando los espacios públicos y la mezcla social en fragmentos aislados convertidos en infraestructuras hostiles.
AUNQUE SEA EN BANALIDADES
No importa la destrucción; sea cual fuere el motivo, el dinero enviado por el Gobierno federal se debe gastar como sea, en cualquier idea, por muy absurda que parezca. Si este dinero no se aplica, lo envían a otras entidades del país y los servidores públicos ya no obtienen lo «suyito».
OJO, VILLAHERMOSA, TABASCO
Los aspectos clave del urbanicidio son:
* Destrucción material: Daños físicos a edificios, patrimonio y vías de comunicación.
* Destrucción funcional/social: Procesos de gentrificación o planificación que expulsan a residentes originales y fragmentan la comunidad. ¿O no será así con la remodelación de la emblemática avenida Paseo Tabasco y otras cosas más, como el malecón en el río Carrizal?
VAN DE LA MANO
Urbanicidio y política: Se relaciona con la violencia contemporánea contra las ciudades, donde se ataca la esencia de la vida urbana. Ejemplos: la destrucción del patrimonio arquitectónico, la saturación vehicular, el crecimiento descontrolado que absorbe áreas naturales protegidas o la creación de espacios inseguros, muy frecuentes en este gobierno.
HABITANTES ZOMBIS
A nadie parece importarle el caos que se avecina por seguir destruyendo y construyendo en los mismos lugares, al gusto de los servidores públicos en turno, ignorando el daño causado a la población, que en su mayoría se encuentra en modo zombi. ¿Hasta cuándo? Así que… usted dirá.
